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Sensación de sentirse solo en una relación de pareja
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Sentirse solo en una relación de pareja y sus causas

Sentirse solo en una relación de pareja, donde no nos hace felices, ni nos sentimos a gusto; es similar a estar atrapado en una adicción debido a que no podemos tomar control de la situación y no podemos salir de ella por voluntad propia.

La sensación de vacío y sentirse solo en una relación es común encontrarla en mujeres inmersas en una relación llena de maltrato, que las hace sufrir, pero donde siempre volverán para recibir humillación.

Lo común de estas mujeres, es la falta de amor propio y la sumisión que tiene hacia la pareja a pesar de que en otros roles se mantenga independientes y autónomas. Estas mujeres se vacían emocionalmente por completo para que su pareja las llene, por lo que el miedo a que se queden con ese vacío es latente.

Sentirse solo en una relación de pareja

Si no se disfruta de la vida y se tiene más sufrimiento dentro de una relación que los llena de angustia, sin disfrutar de la convivencia sana con el otro, se puede correr el riesgo de vivir en una vida con falta de plenitud y perdidamente de sentido.

Este vacío o soledad emocional hay que llenarlo con disfrute de uno mismo sin la aprobación de los demás. Todas estas mujeres buscarán refugio en el amor de pareja, llena de sentimientos repetitivos de pérdida y de angustia si la persona que tiene a su lado las angustia.

Es común que en la etapa de la adolescencia se vean casos de parejas así, donde uno de ellos se sienta en soledad a pesar de estar juntos, ya que en esta etapa se está en busca de la identidad y de la aceptación de sus pares, llegando a fingir algo que no son. Si se llenan la vida actuando como no lo dicta su verdadera identidad, se les hará difícil distinguir esa vida ficticia que han creado con la vida que su ser les dicta.

Si estamos en busca de una persona que constantemente llene el vacío que tenemos dentro, entonces se corre el riesgo de pasar por la misma situación una y otra vez, pero con distintos personaje, donde terminaremos sintiéndonos solos en cualquier relación de pareja que probemos.

Lo más típico es no poder límites en el amor y dejar a merced del otro la felicidad de nosotros mismos, a su vez hacer nuestras cosas cotidianas para el otro y no por el placer individual que nos causa a nosotros hacerlo.

Relaciones de parejas y sus tipos

El amor está lleno de sensaciones que nos hacen sentir plenos y nos generan más felicidad de lo que podríamos esperar. Es por ello que el amor ha sido estudiado por Sigmund Freud, Maslow y Reik, desde el punto de vista de aquellas personas a las que no se les es posible amar.

Robert Sternberg en 1986 postula una teoría triangular del amor. Esta permite fijar una clasificación de las relaciones de pareja y sentimentales, fundando las bases para el debate y la contribución a este acercamiento desde el punto de vista de afiliación entre pares.

Para el autor las relaciones deben estar compuestas de intimidad, de pasión y de compromiso. La intimidad se basa en el apego que se genera a raíz de la relación en consonancia con la conexión emocional y afectiva. La pasión se refiere al deseo sexual. El compromiso se refiere a la responsabilidad de estar el uno con el otro en relación con el amor y la relación. [¹]

La pasión puede generar compromiso y de allí se parte a lo que Sternberg denomina “los 7 tipos de amor”. Las parejas pueden encontrarse en alguno de estos tipos de amor y trascender en otros en función de la intimidad, la pasión y el compromiso.

Lo ideal es tener los tres pilares y generar amor consumado. Lo que es importante destacar es que no hay sustento de amor solo con un pilar sin compañía del otro.

Si sólo se encuentra la pasión será un amor basado en el encaprichamiendo. Si sólo se encuentra el compromiso, será un amor vacío. Si sólo hay cariño, sólo existirá intimidad.

Si se aparea la pasión con la intimidad nos dará como resultado un amor romántico. Es común que este se experimente en la primera etapa de la pareja, acompañado con gran deseo sexual, pero sin tener planes futuros que genera el compromiso.

Si se logra tener intimidad y compromiso nos dará como resultado un amor sociable. Este se vivencia en matrimonio de años donde la pasión sexual ha mermado un poco, pero sigue existiendo un compromiso y un futuro juntos. Si se deja de lado totalmente la intimidad o el compromiso puede tener fin la relación.

Cuando en la pareja se encuentra presente nada más la pasión y el compromiso, nos da como resultado un amor fatuo. Se caracteriza por la intimidad y vida sexual que llevan, y por el mostrar compromiso uno con el otro. Si la pasión y la vida sexual falla se corre el riesgo de que este amor se acabe por ser el pilar fundamental de la relación de pareja.

¿Qué pasa en las rupturas?

Tras una ruptura hay mujeres que no comprenden los motivos, lo que las impulsa a buscar la manera de que su pareja regrese o de buscar a otra persona rápidamente que permita que el vacío se llene.

Esto lo hace para menguar la abstinencia producida de ese algo que las llenaba que ya se encuentra ausente, sin entender que el duelo y el luto de una relación hay que vivirlo individualmente, con apoyo de amigos y familia para dejar atrás esa relación.

Cuando se comienza la relación nos aferramos a la idea de que dure para siempre, aferrándonos a los vínculos y los identificándonos con nosotros mismos. Una vez esto se establece inconscientemente en nuestro sistema de creencias nos da miedo lo desconocido y aquello que sea diferente a no tener a esa persona al lado.

Lo cierto está en que no es fácil mantener una relación si comienza a existir un vacío emocional en la misma, o si una persona viene arrastrando sentirse solo propiciado por el pasado o por experiencias que llevaron a que este hueco se vaya creando.

Este sentimiento de vacío emocional puede llegar a convertirse en un trastorno psicológico, donde hay que tomar en cuenta que esto no fue causado por la pareja que tenemos sino por nosotros mismos y nuestros pensamientos constantes de pérdida y dependencia.

La única manera de sentirnos satisfechos con el amor es creándolo nosotros mismos y no esperando que los demás no los den como queremos que sea.

Sin embargo, estos problemas y estos sentimientos de vacíos pueden arrastrarse desde la infancia, donde los padres no estaban totalmente conectados con la crianza de los niños y con las emociones del mismo.

Todo esto crea en la pareja dificultades difíciles de superar en conjunto. Se deberá tratar el vacío interno para así juzgar si esta con esa persona es lo que nos merecemos. Muchas veces la pareja se encuentra totalmente confusa por la actuación y la demanda de amor constante de su pareja, dejándose de convertir en una relación sana.

El amor real no significa perder de vista quien soy

El verdadero amor no es el que nos hace que renunciemos a nuestro propio Yo. Se puede querer sin renunciar a nuestro individualismo y a nuestras vidas y se puede querer sin dejar borrarnos y opacarnos por el otro. Es posible que una relación funcione si ambos son capaces de compartir sus objetivos individuales y si hay un acuerdo con los valores.

Si las personas son autónomas y tienen sus vacíos llenos por sí mismos, y además, hay un amor entre ellos en común será muy fácil tener respeto y comprensión por el otro. Esto ayudará a que se entusiasmen en cumplir las metas personales y las metas en conjunto.

Todo esto sin dejar de lado que es importante expresar nuestros sentimientos con el otro y nuestros desacuerdos y necesidades de una manera amable sin el temor de que los desacuerdos lleven a una ruptura.

Por ello es importante dejar de fingir lo que no somos y tener una autenticidad como algo innegociable e inquebrantable, de lo contrario podemos auto sabotearnos y generar mucho sufrimiento durante una relación que deja de ser sana o durante la pérdida de ese ser por el que tanto dimos la vida, proyectos y amor.

Bibliografía:
  1. Sternberg RJ (1986). Una teoría triangular del amor . Psychol Rev. 93 , 119–135. 10.1037 / 0033-295X.93.2.119
Daniela Onofrietti Herrera

Daniela Onofrietti Herrera

Licencia en Psicología, egresada de la Universidad Yacambu (Barquisimeto, Edo. Lara, Venezuela). Diplomados en la Universidad Centro Occidental Lisandro Alvarado (Barquisimeto, Edo. Lara, Venezuela), sobre Orientación Familiar y Mediación de Conflictos. Certificación en Duelo Infanto-Juvenil, Terapia de parejas y, Manejo y control de ira. Desempeña actualmente cargo de facilitadora y psicóloga en conferencias y talleres de desarrollo emocional, cognitivo, espiritual y físico.

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