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Biografía completa del psicólogo Albert Bandura

Albert Bandura es conocido como el psicólogo del desarrollo. Se hizo famoso por su teoría del aprendizaje social, según la cual los niños aprenden en un entorno social imitando el comportamiento de los demás. Además, introduce el concepto de auto-eficacia. Bandura es un psicólogo contemporáneo especializado en psicología del desarrollo y psicología educativa.

Orígenes de Albert Bandura

Nació en Alberta, Canadá, en la pequeña ciudad de Mundare el día 4 de diciembre de 1925. Era el menor de seis hijos, dos de los cuales murieron en su juventud. Los padres de Bandura eran trabajadores y autodidactas. Se mudaron de países de Europa del Este a Canadá, comenzando a trabajar para terceros. Luego, después de comprar una granja, cultivaron sus propias tierras.

La educación primaria y secundaria de Albert fue muy exploratoria y práctica. La escuela a la que asistía estaba guiada por solo dos maestros y tenía recursos limitados desde el punto de vista educativo. Sin embargo, vio este límite como una ventaja. Su curiosidad le permitió profundizar conceptos y teorías que le permitieron crear los fundamentos de su conocimiento.

Después de terminar la escuela, fue al Yukon para trabajar en la construcción de la carretera de Alaska. En su regreso a casa, se le ofreció la oportunidad de quedarse en la granja o seguir estudiando.

Vida profesional

Bandura comenzó la Universidad de Columbia británica y pronto se interesó por la psicología. Inicialmente la incluyó en su plan de estudios como una disciplina complementaria, pero pronto se convirtió en su principal interés. Al instante se enamoró de esta temática, se graduó en solo tres años y también recibió el premio Bolocan de Psicología. Continuó sus estudios en la Universidad de Iowa, donde recibió su maestría y doctorado.

La Universidad de Iowa, en ese momento, era bien conocida por la investigación y el progreso en el campo educativo. Albert Bandura, mientras estudiaba, conoció a Kenneth Spence con quien comenzó a colaborar. También estuvo influido por el pensamiento de su predecesor, Clark Hull, y los escritos de Neal Miller y John Dollard.

Al cabo de un tiempo comenzó a realizar experimentos en los que se usaron imágenes “modelos”, y se interesó por el determinismo recíproco. En consecuencia, desarrolló una serie de habilidades teóricas y analíticas que lo llevaron a formular un nuevo marco teórico para evaluar el proceso mental.

El reconocido psicólogo hizo una breve pasantía en el Wichita Kansas Guidance Center. Finalmente, comenzó a enseñar en la Universidad de Stanford en 1953, donde aún trabaja hoy. Bandura comenzó a estudiar cómo la teoría del aprendizaje podría aplicarse a los fenómenos clínicos. Luego intentó conceptualizar estos fenómenos para permitir su verificación experimental.

Camino al reconocimiento

Después de obtener un doctorado en la Universidad de Iowa, se mudó a Standford. Allí comenzó a estudiar los procesos interactivos en psicoterapia y modelos familiares que generan conductas agresivas en los niños.

Los resultados de su estudio proporcionaron mucha evidencia para respaldar la teoría de modelos. Ésta establece que el aprendizaje se lleva a cabo a través de la observación de otros sujetos. Se considera fundamental para el desarrollo de la personalidad de cada individuo. Albert Bandura difundió estas evidencias a través de la publicación de dos libros: “Agresión adolescente”  (1959) y  “Aprendizaje social y desarrollo de la personalidad”  (1963).

El libro “Fundamentos sociales del pensamiento y la acción”, representa un intento de desarrollar una teoría que explique todos los aspectos de las habilidades humanas. Según Bandura, es un pasaje fundamental para comprender el desarrollo de la personalidad y los cambios terapéuticos.

Teoría del aprendizaje social

El Doctor Albert Bandura comenzó la investigación centrándose en la motivación humana, la acción y el pensamiento. Además, trabajó con Richard Walters para explorar la agresión social. Su estudio enfatizó el impacto de los comportamientos modelos en el aprendizaje observacional.

Experimentación

En los experimentos participaron niños y niñas de edades comprendidas entre los 3 y los 6 años. Al principio, se encontraban sentados en una sala de juegos donde estaban presentes: un adulto y varios juguetes, incluido un muñeco llamado “Bobo”. En algunos casos,  el adulto jugaba durante unos minutos e ignoraba al muñeco; en otros casos, casi inmediatamente tomaba al muñeco y lo golpeaba con movimientos de martilleo, de manera agresiva. El adulto en ocasiones era recompensado o castigado.

Más tarde, el niño es llevado a otra habitación, donde hay varios juegos para que se exprese libremente. Después de dos minutos se le retiran estos juguetes. Se les explica que están reservados para otros niños y luego vuelven a la primera habitación. En este punto, el niño que había presenciado el comportamiento violento del adulto hacia el muñeco, manifiesta un tipo de juego agresivo.

Esto sucede como consecuencia de la eliminación previa de los juguetes, en primera instancia. Luego su ira se manifiesta a través de gestos violentos y expresiones verbales fuertes hacia “Bobo”. Estas conductas son mucho más acentuadas que las que expresaron los niños que no habían presenciado la violencia del adulto. Además, se ha observado que el comportamiento agresivo es mucho más intenso en los hombres que en las mujeres.

Resultados y consideraciones generales

Los resultados muestran que uno no solo aprende sobre la base del mecanismo de recompensa y castigo. También se debe al aprendizaje observacional o indirecto.

El aprendizaje, por lo tanto, se basa en la imitación. Las consecuencias de la conducta llevada a cabo por el modelo (adulto) tienen efecto directo en el observador.

En este momento se comienza a utilizar el término “modelado”. Se define como el modo de aprendizaje que entra en juego cuando el comportamiento de un organismo influye en el del observador. Enfatizó que los niños aprenden en un ambiente social e imitan el comportamiento de otros, proceso conocido como la teoría del aprendizaje social.

Bandura desarrolló su teoría cognitiva social desde una visión holística de la cognición humana. Hizo hincapié en que el comportamiento está impulsado por una combinación de unidades, señales, respuestas y recompensas. A partir de la experimentación, analizó las variables que están involucradas en el proceso de aprendizaje. Cuestionó los factores cognitivos, de los cuales dedujo que las propias expectativas y las de los demás sobre el desempeño, ejercen una influencia muy fuerte.

Este efecto puede manifestarse en los comportamientos, en la evaluación y en los procesos de aprendizaje. Dependiendo de si el éxito o el fracaso se atribuyen a causas internas o externas, las reacciones afectivas y cognitivas que resultan pueden variar.

La teoría de la acción moral de Albert Bandura

La teoría de la acción moral es una rama de su teoría cognitiva social. El comportamiento moral es un producto auto-activado en un contexto social. Bandura argumenta que las personas pueden actuar de forma humana o inhumana. El comportamiento inhumano se hace posible cuando una persona puede justificarlo. Esta justificación implica un tipo de reestructuración cognitiva, que sigue un patrón específico.

El lenguaje que elimina el peso de la crueldad de una acción, es un componente clave. Es como una especie de justificación moral en la que el daño causado al otro se minimiza y se responsabiliza a otra persona.

La autoeficacia

A partir de la teoría del aprendizaje social, Albert Bandura extrapola el constructo de autoeficacia. Se combinan los principios del conductismo con las de la desviación cognitiva.

El individuo es capaz de simbolizar experiencias directas, hacer predicciones acerca de él mismo que le permiten regularse. Los estudios sobre la eficacia percibida han contribuido a resaltar la capacidad de autorreflexión y autorregulación de la mente humana:

  • Capacidad de autorreflexión: Permite a la persona analizar sus propias experiencias y reflexionar sobre sus propios procesos de pensamiento. Esto es útil para generar nuevas habilidades y modos de acción.
  • Capacidad de autorregulación: Permite dirigirse y motivarse a través de objetivos e incentivos, basados ​​en estándares internos, permaneciendo independiente de cualquier otro factor externo.

El sentido de eficacia personal es el producto de un sistema de auto-referencia y auto-regulación que guía y dirige el comportamiento. Interviene en la relación de la persona con el medio ambiente, estableciendo las condiciones para el desarrollo de nuevas experiencias.

La importancia de los pensamientos

La autoeficacia significa la creencia de que uno puede tener éxito o fallar en una acción. Una baja autoeficacia a menudo corresponde a un comportamiento de evitación, bajo rendimiento o fracaso. La persona con alta autoeficacia tiene más probabilidad de lograr resultados satisfactorios.

A partir de esto, aquellos que están convencidos de tener éxito en una meta logran un rendimiento superior a los demás. Objetivamente, los primeros son más capaces, pero son conscientes de no tener éxito porque se evalúan a sí mismos de manera negativa. Es por esta razón que las personas que creen que pueden superar un problema, tienen más chances de hacerlo y seguramente alcanzarán sus objetivos.

Albert Bandura ha escrito muchos libros y ha ganado numerosos premios, incluido el Grawemeyer en Psicología en 2008. Además, en la lista de las figuras más influyentes de la psicología moderna, ocupa el cuarto lugar después de Skinner, Freud y Piaget.

Luciano Felicevich

Luciano Felicevich

Luciano Felicevich tiene 29 años de edad, es Lic. en Kinesiología. Escritor de ficción, aficionado de la lectura, la filosofía y las ciencias.

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