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Mujer que llorar por cerrar un ciclo emocional
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¿Cuáles son los pasos para cerrar un ciclo emocional?

Cerrar un ciclo emocional es saber poner fin a una etapa y tener el valor de comenzar un camino nuevo. Poder poner puntos finales a determinadas situaciones emocionales nos ayuda a crecer, y para ello la psicología ofrece muchas herramientas.

La vida da cambios constantemente, de forma frecuente atravesamos etapas a las que nos acostumbramos, pero que en algún momento deben terminar, saber cerrar un ciclo emocional nos da la oportunidad de seguir creciendo, de lo contrario, podemos estar “estancados” en una situación que repetimos sin querer.

Ya sea una relación de pareja, un puesto de trabajo, una amistad, el vivir en determinada vivienda o ciudad, todas estas y más situaciones son cosas que forman parte de nuestro día a día por un largo tiempo y que cuando cambian puede ser difícil adaptarse.

Cómo cerrar un ciclo emocional

Los lazos afectivos influyen en nuestras expectativas, por lo que también afectan nuestros planes y visión de la vida. En ocasiones podemos llegar a pensar que personas, situaciones o cosas son insustituibles, y que no podríamos llevar la vida exitosamente si no las tenemos.

Es allí donde debemos procurar cerrar los ciclos emocionales, para así dar paso a nuevas etapas y adaptarnos a los cambios de mejor forma.

Por difícil que parezca, es necesario dejar ir lo que ya no forma parte de nuestro presente. Debemos dejar atrás lo que ya terminó para que podamos asumir lo nuevo con una buena actitud. En este artículo mencionamos algunos consejos para cerrar ciclos emocionales de forma exitosa.

Primer etapa para cerrar el ciclo emocional

Lo primero es entender cómo te sientes frente a la pérdida, final o rompimiento de una situación. Es importante identifica las emociones que esto te genera a tal punto de que puedas darles nombre.

1. Identifica tus emociones

Sin importar si se trata de un cambio de empleo, una mudanza o el fin de una relación amorosa, es fundamental determinar cómo te hace sentir esa situación, admitir y legitimar tus emociones.

Identifica lo que te aferra a esa situación o persona y te impide dejar atrás esa etapa de tu vida. ¿Qué cosas te proveía esa situación que no quieres dejar?

2. Pregúntate: ¿Qué significaría para mí cerrar este ciclo emocional?

Debes hacer un profundo análisis de ti mismo y determinar lo que entiendes por cerrar el ciclo emocional y lo que eso representaría en tu vida.

Ahora que sabes cómo te sientes respecto al fin del ciclo, piensa en lo que puedes lograr dejando esa situación atrás. ¿Qué esperas lograr al superar esta situación? ¿Cómo esperas sentirte? ¿Qué pierdes y qué ganas?

Intenta dejar los pensamientos que siguen aferrándote a la situación pasada. Evita rememorar una y otra vez lo que te aferraba a esa persona o situación. Piénsalo, exteriorízalo y déjalo atrás.

3. Escribe sobre lo que sientes

Una buena forma de plasmar concretamente lo que sientes es escribiendo sobre eso, te ayudará a comprender mejor la situación para empezar a cerrar este capítulo de tu historia. Poniendo en palabras tus sentimientos podrás aclarar mejor cómo te encuentras y el objetivo que tienes ahora que entiendes que el ciclo ha terminado.

Sin embargo, debes tener en cuenta que escribir sobre lo sucedido puede ser una de las partes más difíciles del proceso. Será necesario rememorar lo que sucedió y puede ser complicado encontrar las palabras correctas para identificar tus emociones.

Aun así, te ayudará mucho a reflexionar sobre la situación y ser consciente de que ha quedado atrás y que es un ciclo emocional que debe ser cerrado.

Este proceso es mucho mejor si puedes realizarlo acompañado de personas que se preocupen por ti. Busca ayuda de un terapeuta y de seres queridos.

Segunda etapa: confrontación

No podrás dejar atrás la situación de la que quieres desprenderte si no te confrontas a ti mismo con ella. Si se trata de una persona que te ha hecho daño o con la que has tenido una situación difícil, habla con esta persona acerca de cómo te han afectado los eventos que ocurrieron entre ambos.

1. Confronta la situación  de forma efectiva

Esto pone un antes y un después en el ciclo, lo que te ayudará a cerrarlo de forma exitosa y sin que quede la sensación de que hubo cosas que guardaste o no dijiste.

Si sientes que es necesario, realiza interrogantes como ‘’ ¿por qué lo hiciste?’’, ‘’ ¿qué hice para que reaccionaras así?’’ y en general cualquier duda que tengas con respecto a la situación. No siempre tendrá que ser frente a frente, pero es muy recomendable que sea de forma directa.

Puedes recurrir a que una persona de confianza te acompañe si te es demasiado difícil enfrentarte a la situación. Esta persona deberá ser muy prudente y madura, y comprender cómo te hace sentir la situación.

No debes esperar que la persona reconozca de inmediato lo que has sufrido, o que avale tus sentimientos sin problemas, de hecho, esto casi no sucede sin antes haber discutido. Ten siempre una actitud conciliadora, resiliente y empática.

2. Perdona y libérate

Perdonar es hacer todo lo posible para que el rencor, el resentimiento, la rabia y el dolor se vayan de tu corazón.

No se trata de validar el daño que te pueda haber causado determinada situación, sino de entender que todos como humanos fallamos, y que no vale la pena seguir albergando sentimientos negativos dentro de ti.

Esto forma parte de tu pasado y si continúas pensando en cómo te hizo sentir, no podrás avanzar al futuro exitosamente. El objetivo del perdón es obtener paz.

En ocasiones eres tú quien ocasionó el daño a otra persona o generó una situación incómoda de alguna forma. Es importante también perdonarte a ti mismo.

Como sucede en el caso contrario, esto no significa que debas justificar lo que hayas hecho o minimizarlo, sino dejarlo atrás, haciendo todo lo posible por resarcir el daño causado.

3. Pide perdón

Es importante reconocer cuando nos equivocamos, somos humanos y en algún punto vamos a fallar. Reconoce el daño que pudiste haber causado, pídele perdón a las personas afectadas y pregúntales si puedes hacer algo para corregir lo sucedido o ayudar a que sanen.

Aunque suene contradictorio, incluso si tú fuiste el afectado, es importante saber perdonar. En las relaciones interpersonales y en otros escenarios de la vida, siempre ambas partes tienen un porcentaje de responsabilidad, por pequeño que sea.

La verdad, es que siempre habrá algo que pudimos haber hecho mejor, por lo que no está demás pedir perdón si causamos daño sin darnos cuenta o pensando que estábamos haciéndolo bien.

No debes esperar que la persona te perdone inmediatamente. El perdón es un proceso largo y duro, que requiere de mucha disposición y madurez.

Si una persona no te perdona, no quiere decir que esté errada o algo parecido, sino que aún no está preparada para hacerlo.

Gestiona tus emociones para ser libre

A veces podemos creer que aprender a gestionar nuestras emociones no es necesario, sin embargo, reconocer nuestros errores o sentimientos negativos que tengamos y corregirlos, contribuirá mucho con el éxito que tengas en la vida, no solo en el ámbito económico o material, sino dentro de ti.

Tener paz interior es fundamental para disfrutar la vida plenamente, y cerrar un ciclo emocional es una parte fundamental de conseguir paz mental.

Mercedes Leal González

Mercedes Leal González

La licenciada Mercedes Leal González es psicóloga clínica, especialista en tratamiento de TDAH, Asperger, Trastornos de Aprendizaje y Terapia de Gestalt. La redacción y revisión de artículos sobre psicología y superación personal son su pasatiempo favorito.

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Yannalis sanchez

Muchas gracias por estos artículos, ayudan mucho a personas que enfrentan situaciones muy fuertes en la vida .