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8 hábitos ladrones de energía que nos drenan manera silenciosa

Descansar y recuperarse… es más fácil decirlo que hacerlo, especialmente porque algunos hábitos aparentemente inofensivos en realidad son grandes ladrones de energía. Aquí enumeramos algunos comportamientos que puede que necesites cambiar, por el bien de tu salud. 

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1. Los ruidos molestos son ladrones de energía

Rara vez notamos sonidos de baja frecuencia, como el zumbido de los sistemas de ventilación, hasta que se detienen. Sin embargo, los sonidos nos afectan más de lo que piensas y son verdaderos ladrones de energía.

Hay muchos sonidos a nuestro alrededor que pueden activar nuestro sistema de estrés que no son lo suficientemente intensos como para que los notemos. Estos pequeños sonidos innecesarios pueden absorber energía y cansarnos.

La solución: Si el ruido te molesta, debes revisar los sonidos que se encuentran en tu entorno inmediato. ¿Tiene que estar encendido el ventilador de la cocina? ¿Puedes pedirle a tu pareja que use audífonos cuando está en la computadora? Elige ir a tiendas o restaurantes que tengan un ambiente sonoro agradable.

2. Respirar de manera muy superficial

La respiración no suele ser algo que ocupe demasiado poder de pensamiento. Pero si la respiración está muy arriba en el pecho, puede provocar fatiga. El problema a menudo surge del estrés, sin embargo, el patrón de respiración puede, a su vez, ocasionar aún más estrés.

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La solución: Dado que respirar desde el pecho puede ser un síntoma de estrés, es importante solucionar el problema que ocasiona estrés en primer lugar. Pero también es posible aumentar la oxigenación al respirar más profundamente y concentrarse en exhalar correctamente. Una manera de asegurarse de que se hace correctamente es que el pecho y los hombros permanecen quietos mientras el estómago se mueve.

3. No tener la costumbre de hacer la limpieza

A veces parece que la vida es demasiado corta para dedicarse a la limpieza, pero vivir en una casa desordenada puede ser verdaderamente agotador. Investigaciones muestran que los entornos sucios y desordenados pueden provocar trastornos del sueño y un aumento de la ansiedad. Lo cual quiere decir que estos espacios son ladrones de energía considerables.

La solución: Un truco que funciona para algunos es tomar las cosas por etapas, por ejemplo, concentrarse primero en limpiar el escritorio. Para otros, puede ser más fácil mantener el orden estableciendo un temporizador de diez minutos y limpiar todo lo que puedan hasta que suene la alarma.  

4. Tener tu computadora de trabajo en el dormitorio

Durante esta pandemia, muchos se vieron obligados a llevarse sus trabajos a casa. Por lo tanto, el dormitorio se convirtió en el lugar indicado para esta tarea. Pero, ¿es prudente tener la computadora de trabajo en el mismo lugar en el que descansamos?

Si notas que tu sueño se ha deteriorado, definitivamente es algo en lo que debes pensar. Lo que pasa es que las señales de seguridad que deberían estar presentes donde vamos a dormir son reemplazadas por señales de trabajo que están más ligadas al estrés.

La solución: Un buen primer paso es mover todo lo relacionado con el trabajo fuera del dormitorio. Lo mejor es limitar el trabajo a una determinada zona del hogar, y no hacer nada relacionado con el trabajo fuera de ella.

5. Hábitos ladrones de energía: dejar las cosas para después

¿Qué daño puede hacer responder a ese correo de trabajo al rato? Aplazar una cosa u otra para después no es el fin del mundo. Pero escapar de los pequeños deberes de la vida cotidiana puede convertirse rápidamente en un círculo vicioso que seguirá expandiéndose. Y eventualmente cada pequeña tarea serán ladrones de energía.

La solución: Lo mejor es dividir las cosas en pequeños subobjetivos, establecer un plazo para cada pequeño objetivo y recompensarse con algo cuando los hayas logrado. Para empezar a acostumbrarse a adoptar este hábito, es bueno intentar hacer cosas que demoren un máximo de cinco minutos inmediatamente.

6. Esperas hasta el último momento para descansar

Muchos conducen a toda velocidad desde temprano en la mañana hasta última hora de la tarde. Almuerzan en su escritorio y responden correos electrónicos durante su descanso para el café, mientras anhelan estar en casa en el sofá y ver Netflix.

Si constantemente evitas relajarte, pasarás mucho tiempo con una carga de estrés innecesariamente grande, de la que se requiere mucho descanso para recuperarse. Este método roba energía y eventualmente puede conducir a la fatiga.

La solución: Recuperarte es algo que debes hacer varias veces al día si quieres tener la oportunidad de descansar. Una forma fácil de obtener más descansos es establecer recordatorios en tu teléfono.

7. Estás demasiado obsesionado con tu tiempo de descanso.

El descanso es bueno, pero también puede llegar a exagerarse. Tener pensamientos de yoga, atención plena y relajación todo el tiempo puede ser directamente estresante y, a la larga, agotador.

El problema es cuando esto se convierte en una excesiva preocupación por cuidarse a uno mismo, a su propia salud y evitar estresarse constantemente.

La solución: Si te preocupa la idea del estrés, debes entender que no todo el estrés es peligroso. Si sientes estrés al hacer lo que crees que es relajante, es posible que no sea la forma correcta de recuperación para ti. 

8. Hacer muchas tareas a la vez es uno de los mayores ladrones de energía

La multitarea puede parecer efectiva, pero a menudo genera una cantidad innecesaria de estrés. Impone grandes exigencias a nuestra cognición y sobrecarga la memoria de trabajo. Saltar entre tareas es un uso intensivo de recursos.

La solución: Hacer solo una cosa a la vez es menos agotador para el cerebro, sin embargo, es difícil evitar las interrupciones durante la jornada laboral. Una forma de minimizar los trabajos a medias es revisar las notificaciones de los mensajes de texto, correos electrónicos y redes sociales y activar el modo No molestar cuando necesites concentrarte. 

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