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Las lágrimas no significan que eres débil
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Llorar no significa ser débil, conoce la razón psicológica detrás de ello

El llanto como expresión de emoción parece ser un comportamiento exclusivamente humano. Otros animales pueden llorar debido a los irritantes en sus ojos, pero solo los humanos derraman lágrimas en momentos de extrema tristeza o alegría. No hay una respuesta clara a la pregunta de por qué lloran los humanos, pero los psicólogos evolucionistas han propuesto un par de explicaciones.

¿Por qué lloramos?

Una posibilidad es que llorar puede ser una forma de pedir ayuda de los demás en momentos de necesidad. Es cierto que nos afecta emocionalmente ver a otra persona llorando desesperada. Incluso podemos estar más motivados a brindar ayudar si vemos lágrimas. En otras palabras, las lágrimas son una solicitud de comportamientos altruistas.

Otra posibilidad es que llorar es una señal honesta de confiabilidad. Primero, llorar es un comportamiento en gran medida fuera del control consciente. Podemos fingir fácilmente una sonrisa o un ceño fruncido, pero no podemos derramar una lágrima a voluntad tan fácilmente. En segundo lugar, el llanto difumina la visión y pone a la persona que derrama lágrimas en desventaja.

Los humanos cooperan entre sí mucho más que otras especies animales. Pero para facilitar esa cooperación, debemos proporcionar a los demás señales honestas de nuestra confiabilidad. Y las lágrimas tienen todas las características de una señal honesta, ya que son difíciles de fingir y ponen al señalador en desventaja.

Llorar como un acto de sinceridad

Entonces quizás lloramos para indicar que nuestras expresiones emocionales, ya sean de tristeza o alegría, son sinceras. En un artículo publicado recientemente en la revista Evolutionary Psychology, el psicólogo de la Universidad de Nueva York Lawrence Reed y sus colegas describieron dos experimentos que enfrentaron estas dos hipótesis. Lo hicieron creando escenarios de laboratorio en los que el altruismo y la confiabilidad podían separarse.

Al comparar los resultados de estos dos experimentos, Reed y sus colegas descubrieron que las lágrimas provocaban comportamientos de confianza de los participantes, pero no comportamientos de ayuda. Por lo tanto, los investigadores concluyeron que la segunda hipótesis, a saber, que las lágrimas son una señal honesta de confiabilidad, fue respaldada por los datos.

Llorar es cosa de niños: una creencia muy arraigada

En muchas culturas, especialmente para los hombres, el llanto se considera un comportamiento infantil, poco digno y de una persona débil, excepto en ciertas circunstancias específicas, como el duelo por la pérdida de un amigo o pariente cercano.

Después de la adolescencia, los hombres derraman lágrimas con mucha menos frecuencia que las mujeres. En promedio, los hombres lloran una vez al mes y las mujeres aproximadamente cinco veces al mes, especialmente antes y durante el ciclo menstrual. Los hombres no solo lloran con menos frecuencia sino también por períodos más cortos a la vez, de 2 a 4 minutos en comparación con aproximadamente 6 minutos para las mujeres. Y también lloran menos, en solo el 6% de los casos frente al 65% de las mujeres.

Los valientes lloran

La creencia de que una persona fuerte y valiente jamás llora ya ha quedado obsoleta, considerando que llorar significa, en todo caso, un acto de valor y de reconocimiento, este puede ser un aliado de cualquier persona que desea mejorar su salud emocional.

Llorar significa que enfrentas tus emociones

Cuando lloras, te enfrentas a tus emociones de frente, las estás mirando directamente, permitiéndote abrumarte por un tiempo y luego dejándolo ir.

En contraste, negarse resueltamente a llorar significa huir de tus sentimientos de alguna manera y no liberar las emociones negativas que están minando tu bienestar mental y físico.

Llorar no significa que no puedas manejar tu vida; por el contrario, indica una capacidad más profunda para manejar la vida, porque no eres propenso al escapismo contraproducente. En cambio, mantienes tu posición y experimentas tus verdaderas respuestas a las situaciones de la vida, independientemente de si son dolorosas o no.

Y si mantenerse firme de esta manera implica llorar, esto le permite a tu cuerpo deshacerse del exceso de energía negativa y dejar espacio para rejuvenecer. Este enfoque no es motivo de vergüenza ni de disculpa, y mucho menos es señal de debilidad.

Bibliografía
  1. Fooladi M. M. (2005). The healing effects of crying. Holistic nursing practice, 19(6), 248–257. doi:10.1097/00004650-200511000-00003 [Enlace]
  2. Gračanin, A., Bylsma, L. M., & Vingerhoets, A. J. (2014). Is crying a self-soothing behavior?. Frontiers in psychology, 5, 502. doi:10.3389/fpsyg.2014.00502
Martin Garello

Martin Garello

Martín Garello es el fundador de Vida Lúcida. Es escritor y Editor del portal Mente Asombrosa. Un apasionado por la Psicología y la salud mental, con la clara idea de informar sobre temas relacionados al crecimiento y el desarrollo personal.

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