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Las heridas emocionales de la infancia y su impacto en la vida adulta
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Las heridas emocionales de la infancia y sus consecuencias

Las heridas emocionales de la infancia nos pueden acompañar hasta nuestra vida adulta y son capaces de controlar nuestro comportamiento y dirigir nuestro destino.

Antes de convertirnos en adultos, todos hemos sido niños, todos hemos estado condicionados, de una manera u otra, por el entorno familiar en el que crecimos. El adulto en el que nos hemos convertido es el resultado de experiencias vividas desde una edad temprana. Sobre todo, los traumas y heridas del pasado tienen una enorme influencia en nuestra vida actual.

Heridas emocionales en la infancia

La personalidad de un adulto a menudo está determinada por una lesión emocional o una experiencia dolorosa de la infancia. A continuación, conoce los cinco tipos de heridas infantiles que condicionan nuestra vida como adultos:

1. Miedo al abandono

Un niño que ha sido abandonado cuando crece, a menudo experimenta un gran miedo a la soledad en la edad adulta. Sobre todo, sus relaciones estarán condicionadas por el temor de poder volver a experimentar el abandono, por el temor de ser dejado por la pareja. Lo cual lo puede llevar a experimentar relaciones de pareja dependientes.

Podrían desarrollar un escape de una relación o evitar relaciones íntimas como mecanismos de defensa para evitar lidiar con el ser abandonado. El miedo al abandono está tan profundamente arraigado como para condicionar su comportamiento relacional en forma de celos intensos y “caprichos”. Hasta que no se aborde la idea de quedarse solo, se asustará ante la mera percepción de ser abandonado o traicionado.

2. El miedo al rechazo

Cuando un niño se siente rechazado por sus padres al no sentirse querido, sentir que no le prestan atención en el hogar por sus compromisos escolares o, debido a la marginación y al acoso escolar, se crea una herida profunda que hace que esa persona se considere indigno de cariño.

Es un adulto que desarrolla la convicción de que no es digno de ser amado, que acepta una experiencia de soledad, de un vacío interior que lo lleva a aislarse. Un niño que ha experimentado el rechazo se convierte en un adulto tímido, autónomo y esquivo.

3. Humillación

Cuando un niño se siente tratado como un inútil por sus padres. Las críticas y las devaluaciones amenazan el desarrollo de una autoestima sana e integrada. Es un niño que ha sido persuadido, con crítica y desaprobación, a creer que no vale nada.

En la edad adulta se encontrará a sí mismo como una persona insegura, luchando por asumir la responsabilidad y tomar decisiones. Continuamente necesitará el apoyo y la seguridad de los demás, ya que habrá desarrollado un estilo de personalidad dependiente.

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Puede que no solo haya internalizado un fuerte componente crítico hacia sí mismo, en lugar de animarse a sí mismo y creer en su propio potencial, sino también probablemente la tendencia a criticar, humillar a otros o percibir a otros como jueces.

4. Traición o temor a confiar

Los padres a menudo tienden a prometer ciertas cosas a sus hijos. Cuando estas promesas no se cumplen, el niño se siente traicionado e indigno de lo prometido. Estos sentimientos negativos llevan a desarrollar una personalidad manipuladora, con un carácter fuerte, que quiere tener y controlar todo.

Las personas que han tenido tales problemas durante la infancia carecen de tolerancia, paciencia y buenos modales. Deben trabajar en la capacidad de tolerar la frustración y aprender a delegar responsabilidades.

5. Injusticia

Cuando un niño ha crecido con padres autoritarios, fríos y exigentes. Este es un niño en el que se han proyectado fuertes expectativas y en el que los padres han ejercido una gran presión en términos de los altos estándares que deben alcanzarse en el entorno escolar y deportivo.

Se le ha pedido a un niño que vaya más allá de los límites de lo que podría hacer en comparación con su edad y, por lo tanto, se sienta abrumado por los sentimientos de impotencia e inutilidad. Este sentimiento surge durante la infancia y persiste hasta la edad adulta.

Las personas que han sufrido este tipo de presión adulta se caracterizan por cierta rigidez mental, perfeccionismo y sed de poder. Para superar esta herida es necesario que como adultos trabajen en su rigidez, para recuperar la flexibilidad mental, y puedan aprender a confiar de los demás.

Conocer estas cinco heridas de la infancia hace posible completar el proceso de desarrollo de la personalidad, para que nos podamos volver más adaptables a las circunstancias de la vida y más saludables emocionalmente.

Martin Garello

Martin Garello

Martín Garello es el fundador de Vida Lúcida. Es escritor y Editor del portal Mente Asombrosa. Un apasionado por la Psicología y la salud mental, con la clara idea de informar sobre temas relacionados al crecimiento y el desarrollo personal.

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Daniel
Invitado
Daniel

Hola. Tengo una pregunta. ¿Que se piede hacer para superar el miedo al rechazo? He visto en el artículo algunas pequeñas recomendaciones para los otros cuatro, pero no para el miedo al rechazo.

Martin Garello
Suscriptor
Martin Garello

Hola Daniel, gracias por comentar, en cuanto a lo que pueda agregar a la nota, y con el fin de responder a tu pregunta, puedo decirte que el miedo al rechazo básicamente es un problema de ansiedad, y no es algo tan sencillo de tratar como en otros casos, principalmente porque se debe tener compromiso con un tratamiento y el paciente debe aprender a confiar en la terapia para poder tener resultados, y eso es justamente uno de los problemas, que las personas con miedo al rechazo crean una barrera que no les permite confiar en el terapeuta por miedo… Leer más »

MARÍA JOSÉ
Invitado
MARÍA JOSÉ

Te recomiendo acudir a un psicólogo clínico con la formación en Terapia Gestalt. Ánimo valiente!!!

José Luis
Invitado
José Luis

Y los niños que han perdido a su padre o madre??

Gladys
Invitado

Muy interesante ..la guia … felicitaciones

Arturo Chávez
Invitado
Arturo Chávez

Muy. Bueno e interesante

Eduardo Patiño
Invitado
Eduardo Patiño

Donde se puede ver y a que teléfono se puede llamar

Constanza
Invitado
Constanza

Hola, que se hace con respecto a la humillación?

alex
Invitado
alex

Lamentablemente los tengo casi todos y siento una soledad y aislamiento extremos. De hecho, no tengo un sólo amigo ni nadie con quien hacer siquiera un café.
He iniciado terapias varias veces pero no me he sentido a gusto ni que las sesiones fueran productivas o de avance para mí, desconfío de los psicólogos.
Tiene remedio? Podré ser algún día una persona feliz?

andrea
Invitado
andrea

Hola Alex!! Me encantaría ser tu amiga, tomar café contigo y hablar de lo que quieras… Hay vida más allá del sufrimiento, creo que todo se va redefiniendo a cada instante… si te comprometes contigo mismo y te enfocas en positivo… En mi humilde opinión, claro que puedes ser feliz!! Si vivimos experiencias muy duras, es porque tenemos la fuerza y capacidad para hacerlas frente. Justo ayer, veía un video de Emilio Carrillo… hablando un poco de todo esto. Mucho ánimo!! Hablamos cuando quieras, aunque no sé como podríamos ponernos en contacto…

PATTY DE HERMANN
Invitado
PATTY DE HERMANN

SI PUEDES SER UNA PERSONA FELIZ. A FERRATE A DIOS. Y VERAS QUE YO TAMBIEN PASABA POR UN EN CIERRO TREMENDO ,U NO TENIA SOLUCION MI PROBLEMA .SOLO ABRI LA BIBLIA Y FUE MI PSIQUIATRA, MI PSICOLOGO. Y EL UNICO EN QUIEN CON FIE MIS PROBLEMAS.FUERZAS ALEX.

Montse Tolsa
Invitado
Montse Tolsa

Alex. Lo más importante es reconocerlos y después trabajarlos. Hay cursos para cuidar a ese niño interior herido, llegar hasta tu psyque y reprogramar esos patrones instaurado. Te deseo suerte en el camino de sanción. Créeme yo estiy igual que tú….

Verónica
Invitado
Verónica

Qué hacer en caso de sentirse siempre muy comprometido y responsable que no permite descanso hasta de pensar?

MARÍA JOSÉ
Invitado
MARÍA JOSÉ

Hola a todos los adultos valientes! Pasé por muchos psicólogos clínicos que trabajaban con la terapia cognitivo conductual y no fue hasta que dí con un psicólogo clínico con la formación en Terapia Gestalt cuando he podido cerrar procesos muy dolorosos de mi infancia: traumas, patrones arraigados de mi entorno familiar, miedos, autoexigencia, perfección…todo aquello que me limitaba ahora de adulto y que ya no me servía porq fue usado por mi niña interior para defenderse. Hay terapia individuales y en grupo con la Terapia Gestalt. Os animo a conocer esta preciosa terapia humanista. Besos y abrazos para tod@s!!!

risegu
Invitado
risegu

Interesante.

Ivana
Invitado
Ivana

Interesante el artículo. Hay Un psicólogo en Argentina Daniel Martínez pueden consultar en su página. Trabaja con un libro donde nombra estás 5 heridas. ” Las 5 heridas del alma que no nos permiten ser uno mismo” de Lise Bordeau