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Errores en la crianza y cómo podemos evitarlos
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Errores típicos en la crianza y cómo podemos evitarlos

Durantes la crianza de nuestros hijos podemos cometer algunos errores naturales, y que pasan desapercibidos, sin embargo, estos pueden generar problemas cuando se repiten, y se podrían ver reflejados muchos años después en nuestros hijos.

Seguramente habrás observado a otros padres con sus hijos con mucha frecuencia y te habrás preguntado ¿por qué ellos no actúan de manera diferente en una situación particular?

Para todos los que ven las cosas desde afuera, es evidente que algo está mal. Solo los afectados no son conscientes de esto. Claro que nosotros pensamos que estamos haciendo las cosas mejor. Pero también es importante repensar nuestras propias acciones de vez en cuando, y considerar si no estamos, acaso, cometiendo algunos errores en la crianza de nuestros hijos.

Errores típicos al criar a nuestros hijos

Algunas veces simplemente tendemos a perder la calma fácilmente, o decimos y hacemos cosas en momentos de emoción y estrés que luego lamentamos. Pero ser consciente de los propios errores es el primer paso para el cambio.

 Crecer con tus hijos no solo te hará un mejor padre, sino que también te hará un mejor ser humano.

No abrumes a tu hijo

Hoy en día es común comenzar a preparar a los niños para la escuela, el trabajo y la carrera desde el principio y tener grandes expectativas. Sin embargo, muchos padres exageran esta educación.

El resultado: los talentos reales de los niños se pasan por alto. Como resultado, no tienen el éxito esperado y los niños se sienten profundamente decepcionados consigo mismos. El sentimiento de fracaso y el no haber satisfecho a los padres se manifiesta en la depresión desde la infancia o la edad adulta.

La felicidad de tus hijos debe ser lo primero.

No solo te debes concentrar en el rendimiento escolar, sino también en su bienestar emocional. No eduques a tus hijos viendo hacia el futuro, sino que mantente en el aquí y ahora. ¡Déjalos jugar sin que tengan que preocuparse!

Déjalos correr en el jardín. Escucha atentamente cuando compartan sus experiencias e intenta apoyarlos en las cosas que disfrutan. Además, no confundas tus propios intereses con los de los niños.

Si hablas mucho sobre un tema en particular, claramente tus hijos se verán influenciados. Sin embargo, las cosas que hayan descubierto por sí mismos pueden ser mucho más valiosas para ellos.

Todo a su tiempo: con los límites adecuados

Todo esto no quiere decir que solamente dejes que tu hijo sea un niño despreocupado y que haga todo lo que quiera. Es importante para los niños que reciban instrucciones. Aún no han adquirido mucha experiencia en sus vidas y no tienen idea de todas las posibilidades que hay.

Por lo tanto, es muy importante para su desarrollo y progreso que se les aplique la cantidad correcta de límites.

Para evitar el sobreesfuerzo que se describió antes, es especialmente importante saber a qué edad deben aprender qué. Un niño pequeño todavía está demasiado ocupado aprendiendo habilidades motoras y desarrollando sus habilidades lingüísticas. Ayúdalo en este proceso jugando adecuadamente con el niño y con diferentes niveles de dificultad. Por ejemplo, unos rompecabezas en la edad adecuada pueden ser muy útiles.

Pero ten cuidado: no todos los niños son iguales. Un niño puede estar más atrás que otro en alguna cosa, y el otro en otra. Por lo tanto, trata a tu propio hijo individualmente y no lo compares demasiado con los demás.

Errores educativos típicos: Estricto vs. Despreocupado

Con todo esto, es importante que siempre trates de tener un efecto positivo en tus hijos.

No seas demasiado estricto, ni les des una libertad total. Elogia las cosas pequeñas en los lugares apropiados. Anima a los niños con recompensas en lugar de castigos. Esto no significa que deban ser recompensados por todo con cosas materiales.

Hacer esto podría transmitir los valores incorrectos y, a la larga, los haría caer en un círculo vicioso. En su lugar podrías explicarles, por ejemplo, que más tarde tendrán tiempo para jugar juntos si te ayudan con las tareas del hogar. Por supuesto, tienes que cumplir esta promesa.

La despreocupación tiene un efecto devastador en la educación.

Tratar a otros seres humanos

Cada niño es único y sobresaliente en ciertas áreas. Por supuesto, el tuyo es el más maravilloso para ti y es muy bueno que le demuestres eso. Pero también tienes que enseñarle cómo tratar con otras personas.

Tu hijo tiene que aprender que otros niños son mejores que ellos en algunas cosas, y a su vez, ellos mismos pueden ser mejores en algo que los demás, y eso está bien.

Es importante que un niño aprenda a interactuar con otros niños de su edad. Si solo está rodeado de adultos, podría no desarrollar un comportamiento apropiado para su edad. Además del jardín de infantes y la escuela, envíalos a clubes deportivos, al coro de niños, etc. Allí podrán desarrollar sus habilidades sociales.

Lo más importante aquí es ser el ejemplo para tu hijo. Si tu hijo causa dolor a otros, no debes poner excusas, sino dejar en claro que esto no es un comportamiento aceptable. Entonces tu pequeño crecerá para ser una persona feliz, tranquila y segura.

Bibliografía
  1. Wolbert, L. S., de Ruyter, D. J., & Schinkel, A. (2018). What attitude should parents have towards their children’s future flourishing?. Theory and research in education : TRE16(1), 82–97. doi:10.1177/1477878518765017 [Enlace]
Martin Garello

Martin Garello

Martín Garello es el fundador de Vida Lúcida. Es escritor y Editor del portal Mente Asombrosa. Un apasionado por la Psicología y la salud mental, con la clara idea de informar sobre temas relacionados al crecimiento y el desarrollo personal.

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