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La autocrítica negatica y sus efectos destructivos en nuestra autoestima
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Qué es la autocrítica negativa y cómo nos perjudica

Es común que muchas personas tengan una actitud dura, exigente y crítica con ellas mismas. Hasta cierto punto, la presencia de la autocrítica es útil porque nos brinda la posibilidad de controlar nuestras actitudes para advertirnos sobre los problemas y riesgos en los que podemos incurrir; por lo tanto, representa una invitación saludable para resolvernos o mejorarnos en algunas áreas de nuestras vidas.

Es como un recordatorio (un sistema de protección), que se traduce en una crítica directa hacia nosotros: todas las críticas excesivas, o una crítica negativa, pueden llevarnos a sentimientos inadecuados y ansiosos, y terminar bloqueando y boicoteándonos a nosotros mismos para alcanzar nuestros objetivos y satisfacer nuestras expectativas.

La autocrítica negativa

Cada uno de nosotros tiene un “crítico interno“, que puede ser representado por una especie de vocecilla en la cabeza que, a veces de manera muy crítica, nos dice cómo debemos comportarnos, qué hacer y qué no hacer en ciertos contextos y situaciones sociales, para juzgar nuestra apariencia, para resaltar nuestros errores y reprocharnos nuestros defectos.

Esta voz interior representa una especie de tirano que tiene un poder increíble sobre nosotros si lo permitimos.

Desafortunadamente, esta “voz” no siempre es honesta con nosotros mismos, tiende a amplificar y generalizar nuestros límites. Si olvidamos un compromiso, no circunscribe el evento a esa situación específica, pero nos hace sentir mal en todo momento. Esta actitud autocrítica negativa subyace en muchos problemas de ansiedad y depresión.

Cómo nos perjudica la autocrítica negativa

Estos son pensamientos negativos, autoafirmaciones sobre uno mismo, creencias erróneas y distorsionadas que amenazan nuestra autoestima. Con la autocrítica disminuimos nuestras habilidades en comparación con los demás, establecemos un nivel inalcanzable de perfección, establecemos reglas rígidas para nuestro estilo de vida que no pueden violarse, olvidamos nuestros éxitos, “leemos” los pensamientos de otros y derivamos de ellos que no somos personas interesantes, atractivas y amables, nos llamamos con nombres desagradables como “incompetente”, “aburrido”, “incapaz”, “inadecuado” …

Los pensamientos que están en la cabeza son: “No soy bueno”, “Estoy tan gordo”, “Nunca hago nada bueno”, “Nunca encontraré a nadie que me quiera”, “Nunca seré feliz”, “Siempre estaré atrapados en esta situación “; estos son pensamientos absolutistas que a veces son tan sutiles que actúan bajo un nivel de nuestra conciencia que no siempre es fácilmente identificable hasta el punto de ser claramente cuestionados y eliminados de nosotros.

Piénsalo: ¿cuántas veces te has criticado o tenido pensamientos negativos sobre tu vida en las últimas 24 horas?

Esta voz interior es una fuente de estrés porque requiere que estemos alerta y que vigilemos constantemente nuestro comportamiento y el de los demás, que nos comparemos para que salgamos derrotados a pesar de todo.

¿De dónde vienen estos pensamientos negativos?

En su mayoría, son voces que recuerdan la experiencia de las relaciones con personas de nuestro pasado (padres, hermanos, cónyuges, matones de la escuela) y que hemos internalizado.

No siempre somos conscientes de lo que estamos pensando o de lo que estamos diciendo, ya que los pensamientos y las percepciones se activan automática y naturalmente bajo el nivel de conciencia; hacerlo requiere una gran capacidad de exploración y atención sobre nuestra experiencia interna, pero no es imposible, ya que estos pensamientos “crueles” son repetitivos y siempre se activan en situaciones similares.

Para cambiarlos, es necesario tomar conciencia de lo que nos estamos diciendo con nuestra voz interior. Es útil mantener un diario de nuestros pensamientos durante un cierto período en relación con los eventos experimentados a lo largo del curso de cada día; el autocontrol ayuda a reconocer pensamientos negativos e identificar respuestas positivas más adecuadas. Tómate el tiempo para averiguar qué comentarios te haces a ti mismo; encontrarás que la gran mayoría son negativos.

Mantén un “registro de pensamientos” y anota en 3 columnas las situaciones vividas, los pensamientos y los sentimientos consiguientes. Utilízalo con constancia y compromiso 3 veces al día durante 2 semanas, tómate unos minutos para escribir lo que pensaste: escribe las palabras exactas, esto también te ayudará a comprender la verdadera naturaleza del “parloteo en la cabeza“, para evaluar con qué frecuencia puedes darte comentarios positivos en lugar de comentarios negativos.

Una vez que hayas aprendido a identificar tu patrón de pensamiento, puedes comenzar, con el tiempo, a detener el flujo de pensamientos negativos de tu mente diciéndole “Détente” cada vez que te esté criticando y luego puedes reemplazar ese pensamiento con algo más positivo eligiéndolo desde tu lista de “comentarios positivos”.

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Alejandra Pino Jaramillo

Alejandra Pino Jaramillo es una especialista en: Trastornos de Ansiedad, Psicoterapia Cognitivo Conductual, Psicoterapia Individual, Trastornos del Comportamiento Alimentario y Depresión. Con amplia experiencia en redacción de artículos para sitios web y ensayos profesionales.

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