Mente Asombrosa
Por qué los hijos adolescentes mienten a sus padres
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Por qué los hijos adolescentes le mienten a sus padres

Mentir es un aspecto normal en el proceso de madurar. Por lo tanto, ¿cómo puedes desarrollar una relación de confianza con tu hijo adolescente?

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Aprender como padres a acercarnos a los hijos jóvenes es primordial para crear relaciones basadas en la confianza y evitar a su paso las mentiras.

¿Por qué mienten los adolescentes?

¿Has descubierto que tu hijo adolescente te miente? Además, ¿lo hace con frecuencia? ¿O solamente en momentos puntuales? ¿Qué causas puede haber tras este hecho y cómo actuar cuando ocurre?

Muchas veces esas mentiras tienen que ver con la búsqueda y necesidad de su libertad e independencia, e incluso de su propia identidad, o con el miedo a defraudar, a ser juzgados, a no estar haciendo las cosas bien.

Mentir como rebeldía

Si el adulto resuelve las situaciones con excesivo control, también se genera una rebeldía que le invita a mentir, para crear un mundo a “su manera” y no estar sometido al control que le marcan, propio de la búsqueda de identidad e independencia familiar de esta etapa evolutiva.

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La mentira para evitar conflictos

La verdad, muchas veces, puede comprometernos o generar conflictos, por otro lado, una mentira blanca que una insignificante mentira nos saca de ellos con suma facilidad. Es lo que ocurre cuando un adolescente le dice a su padre que pasará la noche en casa de ese amigo de confianza, cuando la verdad es que pasará la noche en casa de otro amigo que no es del agrado de sus padres.

Hay varios tipos de mentiras

De todas las mentiras, las menos convenientes para el propio adolescente a nivel cognitivo, son aquellas que emite para no responsabilizarse de las consecuencias de sus actos. Debemos tener en cuenta que estamos en la etapa de la búsqueda de la identidad y los adolescentes pueden hallarse algo o bastante desorientados.

Y, en el otro extremo, las mentiras menos admisibles son cualquiera que, de forma consciente, hagan daño, induzcan a error o lleven a que quien escucha la mentira a tomar una decisión que le perjudique.

Evita los castigos

Los castigos van a empeorar vuestro vínculo y nuestros hijos no van a aprender del castigo. Es más, es probable que se rebelen más ante nosotros. Si los castigamos, lo que puede suceder es que estemos propiciando que mientan más y mejor, que oculten mejor sus mentiras, que no se sientan comprendidos y que pierdan la confianza en la persona adulta que tienen delante.

Debemos fomentar la confianza y el buscar la sinceridad. Decir la verdad no siempre es fácil, pero está en nuestras manos demostrar que cualquier situación que se deba afrontar como consecuencia de la sinceridad es mejor y nos traerá más tranquilidad que enfrascarnos en una mentira.

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