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La falta de amor en la edad adulta
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Cómo la falta de amor en la infancia nos roba el amor en la edad adulta

El niño aprende que el amor es dolor. Esta es la forma de amor que perseguirán hasta la edad adulta. Cómo vemos el amor depende de la forma en que nos hayan tratado.

El amor es un sentimiento que nos motiva y nos lleva a mejorarnos a nosotros mismos y la vida de quienes nos rodean. El amor está estrechamente relacionado con cosas como la alegría, la familia, la satisfacción, el cuidado, y es algo que todos buscamos en nuestras relaciones con los demás.

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Sin embargo, para muchas personas el amor es dolor y sufrimiento, y buscar el amor en los demás solo genera más dolor. Desafortunadamente, este es un ciclo que puede parecer inevitable en el que tú y muchos otros pueden encontrarse ahora. Para algunos incluso puede parecer una realidad aceptable y un hecho que no pueden cambiar.

Pero esta no es la forma en que se supone que deben ser las cosas. Entonces, ¿por qué sucede esto? ¿Y qué podemos hacer al respecto?

Todo comienza en la infancia

Los niños confían en sus cuidadores para todo. Necesitan reflejarse y sintonizarse con sus cuidadores, y ser validados por ellos, además de la satisfacción de sus necesidades físicas para desarrollarse en la edad adulta. Si los cuidadores de un niño están emocionalmente sanos, ellos desarrollarán un fuerte sentido de sí mismos.

Sentirán un amor saludable e incondicional irradiado por las personas más cercanas a ellos. Sabrán cómo se ve y se siente el amor. Perseguirán y replicarán este sentimiento a lo largo de sus vidas. De hecho, serán capaces de consolarse y amarse a ellos mismos, y desarrollarán relaciones fuertes y saludables con las personas que los rodean porque tienen una referencia saludable a la que recurrir.

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Sin embargo, si los cuidadores del niño son emocionalmente inestables y no han madurado completamente, estos desarrollarán un sentido de sí mismos debilitado e inestable. No podrán consolarse, confiar en los demás, amarse a sí mismos y enfrentarán muchas dificultades para encontrar satisfacción, significado y plenitud en sus relaciones adultas. No sabrán cómo se ve y se siente el amor saludable.

Solo sabrán que la atención que reciban será dolorosa, que sus cuidadores indispuestos emocionalmente les harán sentir miedo, tristeza, dolor o enojo, e incluso podrán castigarlos por mostrar emociones naturales. Es posible que sus cuidadores no se sientan cómodos con los signos de amor de su hijo. Y debido a que el niño depende de sus cuidadores, creerá incondicionalmente que es amado a pesar de los diversos traumas, rechazos y manifestaciones de comportamiento que no es amoroso.

Y entonces el niño aprende que el amor es dolor. Esta es la forma de amor que perseguirán hasta la edad adulta. Cómo vemos el amor depende de la forma en que nos hayan tratado. Es así es como desarrollamos una comprensión errónea del amor.

¿Cómo podría alguien saber qué es la salud, respeto, amor y límites si realmente no los ha experimentado? Un niño desarrolla su comprensión sobre estos conceptos en función de cómo los modela su cuidador. Si un cuidador golpea al niño y a eso le llama “amor”, el niño aprende a asociar el dolor con el amor. Esta asociación se normaliza y se vuelve una expectativa a futuro.

Ser abierto y demostrar vulnerabilidad, que son los requisitos previos para formar relaciones saludables contigo y con los demás, son dos cosas con las que se debe estar comprometido. Sin embargo, a ti no se te permitió ser abierto o vulnerable. En lugar de amor, la experiencia del dolor se ha convertido en la condición previa para tus relaciones interpersonales. Y en este caso, desafortunadamente aquellas relaciones en las que nos sentimos más vulnerables son las que se vuelven más dolorosas.

Notar patrones y creencias falsas

A medida que pasa el tiempo, tus experiencias con tus relaciones serán abrumadoramente dolorosas y negativas. Puedes terminar cayendo una y otra vez en relaciones donde pareces invisible, y puedes sentirte atraído por parejas emocionalmente inestables. Puedes hallarte buscando personas con rasgos de personalidad negativos que te lastimen y abusen de ti. O peor, puedes enamorarte locamente de “tu pareja perfecta” para después descubrir, y muy tarde, que todo fue una ilusión. Puedes terminar tolerando comportamientos, dolor y muestras poco saludables de amor y afecto, y darte cuenta que las otras personas no aceptan estas cosas.

Solo quieres amor, como todos los demás, y no entiendes por qué ha sido tan difícil y doloroso para ti y tan simple para los demás.

Además de las relaciones difíciles, y llenas de dolor, tu relación contigo mismo también sufre. Puedes empezar a tener un diálogo interno negativo, y tener una gran dificultad para realizar tareas de autocuidado y de amor propio. Puedes sentir que mereces todo este dolor, o aceptar que simplemente así es tu vida. Incluso puedes pensar que nunca podrás ser amado o que realmente no mereces amor.

Estos pensamientos y experiencias son el resultado de tu entorno durante la infancia en el que probablemente eras invisible, descuidado e ignorado. Tus cuidadores no pudieron o no quisieron estar emocionalmente disponibles para ti, no te aceptaban ni te validaban, y no conectaban contigo cuando estabas indefenso y dependías de ellos.

Después de un tiempo, muchas personas se dan cuenta lentamente de que sus parejas románticas se parecen más a sus padres negligentes o abusivos, y que solo están repitiendo el pasado en el presente. Incluso nuestros pensamientos y voces internas pueden sonar como ellos.

¿Qué puedes hacer?

El amor no es dolor, y el proceso de transformar el amor en alegría comienza con el amor propio y el cuidado personal. Eres tu propia fuente de amor saludable. Reconocer que eres infeliz y que no tienes que vivir así es el primer paso, y si estás leyendo este artículo, ¡ya casi estás allí!

Te mereces algo mejor, y puedes aprender técnicas que despierten a tu niño interior, métodos para practicar el amor propio y el cuidado personal, practicar la autocompasión y la comprensión, e incluso lamentarte por lo que tu yo de niño soportó. También puedes aprender a cambiar tus creencias poco saludables y falsas por otras más realistas. Al aprender a practicar el amor propio y el cuidado personal, también aprenderás a dar y recibir amor saludable en relación con los demás.

Lo más importante es que ya no estás esclavizado por tu educación inadecuada y, por lo tanto, puedes aprender que hay muchas maneras de aprender a sentir, dar y recibir amor verdadero y auténtico.

Bibliografía
  1. How Lack of Love in Childhood Robs Us of Love in Adulthood. Darius Cikanavicius, Author, Certified Coach 30 Sep 2019 [Link]

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Martin Garello

Martin Garello

Martín Garello es el fundador de Vida Lúcida. Es escritor y Editor del portal Mente Asombrosa. Un apasionado por la Psicología y la salud mental, con la clara idea de informar sobre temas relacionados al crecimiento y el desarrollo personal.

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