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Características de una familia funcional
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Familias funcionales. El secreto de las familias felices

La familia es la base de toda la estructura social del ser humano, por lo que es fundamental su consolidación. En una familia funcional todos los integrantes ocupan un espacio especial e interactúan entre sí desde el respecto y la confianza.

Es en el seno de la familia donde se comienzan a formar los individuos que en el futuro llevarán las riendas de la sociedad, en cada uno de sus diferentes estratos.

Líderes de la política, directores de empresas, maestros de escuelas y en fin; todas las personas que llevan en sus hombros las responsabilidades de las naciones, inician su transitar en el núcleo familiar.

Entonces, ya podemos comenzar a entrever lo fundamental de que  familias evolucionen teniendo como estandarte los más altos valores del ser humano y los principios más elementales de la sana convivencia.

 Cuál es el secreto de las familias felices

Todo esto es posible si la familia se desarrolla en un ambiente alegre, de respeto y mucho amor. En pocas palabras, en una familia que sea realmente feliz.

Ahora bien, conseguir que los integrantes de una familia sean felices no es tarea fácil, dada las características de la naturaleza del ser humano.

Pues siempre existirán diferentes tipos de criterios, la forma en como se administra la autoridad y otros factores de carácter un poco más material; pueden convertirse en factores adversos que atenten contra este fin.

Pero afortunadamente, disponemos de herramientas que nos permiten sobreponernos a este tipo de adversidades y lograr que la familia alcance niveles muy deseables de felicidad y armonía en el hogar.

¿Qué es una familia funcional y cuáles son sus características?

Consideremos la familia funcional como una familia que funciona. Funciona para todos en la familia, no solo para algunas personas. No es perfecta, pero es lo suficientemente buena.

Los vínculos son los suficientemente buenos para que las personas de la familia se sientan amadas, valoradas, reconocidas y apreciadas. En la familia funcional, la seguridad es una prioridad. Los padres se aseguran de crear y mantener un entorno en el que los miembros de la familia estén seguros física y emocionalmente.

Físicamente, los padres están lo suficientemente atentos a sus hijos como para protegerlos de cualquier daño. Son lo suficientemente observadores como para no permitir que los niños pequeños se salgan a la calle solos, jueguen con fósforos, pongan sus manos en las estufas calientes o se traguen detergentes.

Protegen a los niños de personas que podrían lastimarlos. Si un niño ha sido lastimado, los padres toman medidas inmediatas y definitivas para garantizar que esto no vuelva a suceder.

Los padres tienen el control suficiente, tanto físico como emocionalmente, para que puedan estar a cargo de mantener a los niños seguros. Pero no controlan tanto que sofocan o malcrían a los niños, sino que los guían a la vez que les permiten a los niños la libertad de explorar y crecer.

Cómo lograr una familia funcional

Seguidamente, te daremos algunas orientaciones enfocadas en lograr la felicidad familiar, basado en modelos alcanzables, no son ideales prefabricados, sino relaciones sanas que ayudan a construir un vínculo desde el respeto, la responsabilidad y guiado hacia el crecimiento de los pequeños.

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1. La comunicación como regla esencial

Esta es una de las reglas fundamentales de toda relación sin importar su naturaleza, y en las familias funcionales también está presente.

El aprender a escuchar a los demás y a hablar con tono de voz moderado, así cómo dirigirse con respeto y educación a el resto del grupo familiar; son factores esenciales para establecer una excelente comunicación.

Algo que permite estrechar los lazos y solidificar la relación familiar es precisamente el diálogo y la sana discusión familiar, donde se identifiquen de manera conjunta los valores que los van a definir como familia y a la vez; les sirvan de guía a la hora de tomar decisiones en conjunto.

2. Hacer partícipe a todos de la historia familiar

Es una manera excelente de darle a todos los integrantes de la familia, un sentido de pertenencia y de arraigo; que fortalezca el concepto de familia.

Aprovechando los momentos de mayor intimidad familiar, como la hora de la comida, por ejemplo, se puede aprovechar para contar historias y anécdotas que hagan referencia a hechos y situaciones que generen orgullo en todos.

3. Planificar reuniones familiares semanales

Este tipo de reunión debe tener una connotación festiva para que no se perciba como una regla o imposición. En una familia funcional los vínculos son de gran importancia.

La idea es dedicar tiempo para compartir, escuchar y sentirse escuchado en un ambiente cálido y ameno.

Estas reuniones semanales no tienen por qué atender a algún tipo de horario o a un tiempo de duración. Simplemente acordar una hora donde todos tengan disponibilidad para asistir y poder compartir con el resto.

Debe tomarse como una especie de compartir donde se intercambien puntos de vistas, impresiones, proyectos, cómo les ha ido en la semana, etc.; sin ceñirse a ningún protocolo o reglamento.

 La idea es que todo surja de manera espontánea, esto fortalece los lazos y es parte de las actividades que desarrollan las familias funcionales, encontrando incluso los puntos débiles en los que puedan seguir trabajando para tener una mejor relación entre todos.

4. No darle largas a la resolución de los conflictos familiares

Por más que se quieran evitar, las desavenencias siempre harán su aparición en cualquier momento.

El problema en realidad no es la desavenencia en sí, sino en cómo esta va a ser manejada.

Lo primero es identificar las partes que están involucradas y que uno o ambos progenitores actúen como árbitros. Su percepción y sentido común le permitirán decidir si es algo que debe discutirse en privado o amerita que todos o algunos participen.

El criterio para resolver el conflicto debe estar siempre orientado a la objetividad y dar la razón de manera justa a quien esta le asista, explicando de una manera asertiva el porqué de la decisión.

5. Establecer como norma la cena en familia

Este debe constituirse como el momento ideal del día para estrechar los vínculos familiares, compartiendo las vivencias y anécdotas que cada quien quiera comentar.

La cena debe conllevar también una justa compartición de responsabilidades, para no dejarle a mamá todo el trabajo. En una familia funcional se trabaja en equipo.

Deben aprovecharse todas las oportunidades para estrechar los lazos familiares. ¡Familia que crece unida, permanece unida!

Mercedes Leal González

Mercedes Leal González

La licenciada Mercedes Leal González es psicóloga clínica, especialista en tratamiento de TDAH, Asperger, Trastornos de Aprendizaje y Terapia de Gestalt. La redacción y revisión de artículos sobre psicología y superación personal son su pasatiempo favorito.

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