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Cómo empoderar a las hijas para que puedan evitar ser víctimas de violencia
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Empoderar a las niñas es la mejor prevención contra la violencia

¿Tienes seguridad de estar haciendo lo necesario para evitar que tu hija sufra de abusos? Empoderar a las niñas desde temprana edad no da la oportunidad de modificar su percepción errónea del mundo, muchas veces propiciada por falsas expectativas y prejuicios que nos implementa la sociedad.

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En estos tiempos de violencia y permisología informativa, es determinante preparar a nuestras niñas para evitar que sean víctimas de abuso.

En la actualidad es una evidente causa de preocupación, los niveles de violencia que han alcanzado las agresiones cada vez más frecuentes; de las que son víctimas mujeres y niñas en nuestra sociedad.

A diario siempre resalta algún encabezado de las noticias, que cuente sobre un nuevo hecho con estas características.

En apariencia, las autoridades se han visto sobrepasadas para darle solución a esta preocupante situación; que tanto afecta a toda la sociedad y en especial, a las familias que la integran y han experimentado un suceso con este tipo de violencia.

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Ante estas perspectivas, debemos saber actuar y para ello debemos tener la información pertinente; para solucionar de raíz esta lastimosa situación.

Continúa leyendo este interesante artículo hasta el final, pues es una temática que a todos nos interesa. Descubre aquí las herramientas de las que dispones para afrontar maduramente el problema de la violencia de género.

La mujer, abusada en su rol en la sociedad

En nuestra sociedad, el abuso contra la mujer ha tenido un largo proceso de evolución; para ir logrando la erradicación de antiguos preceptos que denigraban de ellas.  Aún hoy en día, hay países donde se les considera casi como un objeto de propiedad y como tal, son tratadas.

  Interpretaciones prejuiciosas de textos religiosos, así como antiguas tradiciones orales y manuscritas; han venido marcando pautas sobre el papel de la mujer en esas sociedades donde ni siquiera se les da un trato humano.

Inclusive en las sociedades más modernas hay un claro menosprecio de la mujer, siendo evidente este hecho en la clasificación de salarios, cargos y responsabilidades donde el sexo masculino aventaja con creces los beneficios que reciben.

  Afortunadamente, esta tendencia está comenzando a apuntar hacia un cambio: ¡Al fin se le están dando herramientas a las féminas para afrontar exitosamente cualquier vestigio de abuso al que se les quiera someter!

Empoderar a nuestras hijas; una cuestión de necesidad

 Si queremos dotar a nuestras hijas de herramientas efectivas para prevenir la violencia de género, empoderarlas es realmente la solución.

Esta es una manera muy útil y asertiva, porque enseña desde pequeñas a las niñas a que  rechacen situaciones que puedan derivar en alguna dependencia afectiva; así como a ser más selectivas y libres en sus relaciones amorosas.

Este tipo de iniciativa está focalizada en la capacidad que tienen nuestras niñas, de llegar tan lejos en sus vidas como se lo propongan y de labrarse una independencia económica; deslastrándose del estereotipo clásico “femenino”.

 Este proceso formativo debe propiciar un cambio de actitudes, la prevención de la violencia de género y la construcción de relaciones más justas y equitativas; no solo a nivel sentimental sino a todos los niveles de las relaciones interpersonales.

Pautas para un empoderamiento efectivo

Esto implica un proceso que debe contemplar los siguientes puntos:

1. La escuela y el hogar juegan un papel importante

La educación va dirigida tanto a niñas como a varones; pues se les debe inculcar el respeto mutuo y la justa valoración de aptitudes y habilidades.

El carácter supervisorio debe ser permanente y la fomentación del liderazgo no debe descalificar géneros.

2. Forjar el carácter de la niña

 En estos tiempos ya no es prudente seguir adoptando una actitud sobreprotectora con nuestras hijas. Hay que dejarlas que cometan errores y que sufran las consecuencias para fortalecerlas emocionalmente.

Sobre todo, deben aprender a decir ¡no! sin ambigüedades y a no sentirse mal por su respuesta  negativa.

3. La enseñanza del cuido personal

 Las niñas (y las mujeres) son especialmente vulnerables si se les compara físicamente con el hombre. Pero eso no significa que sean indefensas.

Existen programas y escuelas donde se fomenta la práctica de tácticas defensivas, que en algún momento pueden resultar de utilidad.

La forma más efectiva de enseñanza viene del hogar, donde desde la niñez es oportuno conversar y hacerles ver los peligros que pueden enfrentar. Para esto es importante hablar del respeto hacia sus genitales y hacia el de los demás; para que así ellas puedan identificar rápidamente conductas que son inapropiadas.

Si te ha gustado el artículo, por favor compártelo con tus familiares y amigos. ¡Seguro será un interesante tema de conversación!

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Jimena Villagra

Jimena Villagra

Jimena Villagra es Psicóloga, con formación en Terapia Familiar sistémica y Constelaciones Familiares.Terapia Individual, pareja y familia. También se ha desarrollado como colaboradora en la organización de jornadas de Prevención y sensibilización en Violencia de Género. Con experiencia en el área Clínica y Sociolaboral.

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