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Menopausia impacto psicológico

¿Cuáles son los impactos psicológicos de la menopausia?

¿Qué me está pasando? Mis nervios están completamente descontrolados. La más mínima molestia, a la que antes no le habría prestado atención, ahora me saca de mis casillas. Me irritan las cosas pequeñas, duermo mal, lloro seguido, le grito a mi marido y a mis hijos. Cuando me miro en el espejo, mi estado de ánimo se deteriora por completo. Pero hasta hace poco estaba tan tranquila, tan positiva. ¿Es realmente la menopausia lo que estropeó mi carácter?

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Estos pensamientos empiezan a llegar a muchas mujeres mayores de 45 años. ¿Cómo afectan nuestra psique los cambios naturales relacionados con la edad? ¿Cómo mitigar su impacto negativo? Esto es lo que discutiremos en el siguiente artículo.

Menopausia: una etapa natural de la vida

Después de la edad de 45 a 50 años, una persona se encuentra en condiciones psicológicas que son significativamente diferentes de las anteriores. En este momento, se ha acumulado una vida y una experiencia profesional bastante larga, los niños han crecido, los padres han envejecido. 

En el cuerpo comienzan a producirse cambios fisiológicos regulares, a los que hay que adaptarse. Las mujeres están atravesando un período de menopausia y muchas de ellas lo soportan mucho. Reaccionan más bruscamente que los hombres al envejecimiento físico. Muchas comienzan a desarrollar problemas de salud graves por primera vez. 

Bajo ciertas condiciones, los trastornos psicoemocionales pueden ocurrir en cualquier persona. Pero las mujeres son más propensas a ellos, ya que la psique femenina es más móvil y vulnerable, especialmente durante la menopausia.

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En la vida de una mujer se distinguen dos períodos biológicos críticos principales: el primero, asociado al desarrollo y formación de la fertilidad, y el segundo, climatérico, caracterizado por el fin de la fertilidad.

Factores de estrés y malestar

Estos períodos tienen un potencial extremadamente alto para el desarrollo de estrés, lo que contribuye a la aparición de muchas enfermedades somáticas y afecciones similares a las neurosis. 

Los factores importantes en el desarrollo de los trastornos psicoemocionales en la mujer durante la madurez son el trauma, el estrés, varios factores sociales (problemas en el trabajo, relaciones con los hijos, con el esposo, los amigos, la seguridad material, así como la autoestima, la satisfacción con la vida), y la calidad de las relaciones sexuales.

Los síndromes asténicos y autónomos se manifiestan con mayor frecuencia en forma de aumento de la fatiga, alteraciones del sueño y disminución del rendimiento. Pueden ir acompañadas de dolor de cabeza, distracción, pérdida de memoria.

Un factor traumático adicional para la psique es un cambio en la apariencia (una disminución de la turgencia, la elasticidad de la piel, la aparición de arrugas, etc.). Que se debe en gran parte a un cambio general en el metabolismo en el cuerpo.

Los trastornos similares a la neurosis suelen aparecer en el contexto de las características del carácter de una mujer, que fueron compensadas antes del período de la menopausia: aumento de la sensibilidad y desconfianza, labilidad emocional, irascibilidad, rigidez, pasividad y otros. 

Esto puede perturbar la adaptación social de una mujer y provocar su creciente indiferencia y pérdida de interés por aquellos aspectos de su vida y la vida de sus seres queridos que hasta hace poco eran de gran interés para ella.

En algunos casos, las mujeres intentan compensar los cambios desagradables relacionados con la edad con un mayor cuidado de su apariencia, comienzan a cuidar más su cuerpo.

Otras mujeres perciben estos cambios como inevitables, pierden el enfoque y la actividad social. Perdiendo el interés en sí mismas, dejando de vigilar su apariencia y salud.

Impacto psicológico de la menopausia

Los trastornos similares a la neurosis en mujeres mayores de 50 años se manifiestan con mayor frecuencia por el síndrome de ansiedad-depresión. Que ocurre en el contexto de dolencias generales, lo que conduce al desarrollo de estados de ánimo pesimistas. Todos los problemas y fracasos, que antes se percibían con calma, ahora comienzan a perturbar a la mujer, provocando reacciones emocionales inapropiadas.

Esto también se aplica al estado de salud, que puede llevar a la aparición de un estado de ánimo hipocondríaco, y al comportamiento de los demás cuando a una mujer le parece que sus seres queridos están perdiendo el interés por ella. 

Todo esto conduce a una mayor ansiedad, vulnerabilidad, irascibilidad y celos, llanto, sensación de inutilidad. En cuanto a los factores sociales, estos pueden contribuir a la adaptación de una mujer en este período de la vida o dificultarla. 

Por ejemplo, algunos investigadores notaron que las mujeres que están en casa con niños tienen menos síntomas asociados con la menopausia. Y que las mujeres sin hijos y divorciadas tienen un mayor riesgo de desarrollar trastornos mentales en el período climatérico. 

Otros investigadores han descubierto que la falta de actividad sexual o la disminución del interés por las relaciones sexuales pueden contribuir al agravamiento de los síntomas psicopatológicos en las mujeres en diferentes períodos de su vida después de la menopausia.

Para prevenir el desarrollo de neurosis, una mujer necesita aprender a controlar su comportamiento. Para ello, se recomienda llevar un diario de autoobservación. Si se observan síntomas neuróticos durante varios días seguidos (mal humor inexplicable, fatiga, arrebatos de agresión, irritabilidad o llanto), debes consultar a tu médico.

Toda mujer debe recordar que en cualquier período de su vida puede seguir siendo hermosa, saludable, y atractiva para la población masculina. Además de amada y necesitada por sus parientes y amigos.

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