Además de los sofocos y sudores nocturnos, la menopausia conlleva otros síntomas como osteoporosis, hinchazón abdominal, cambios de humor e insomnio. Para tratar especialmente los sofocos, suelen recetarse suplementos de estrógeno y progesterona, generalmente en forma de píldoras orales, parches, geles o cremas — lo que se conoce como terapia hormonal para la menopausia (THM).
Como cualquier tratamiento hormonal, conlleva riesgos ya conocidos: un mayor riesgo de accidentes cardiovasculares y una mayor probabilidad de cáncer de mama o de endometrio, razón por la cual no se recomienda en mujeres con antecedentes de cáncer de mama.
En 2023, un estudio danés publicado en la revista médica The BMJ añadió una pregunta más a esta conversación: ¿existe también una relación entre la terapia hormonal y un mayor riesgo de demencia? La respuesta, dos años después y con más investigación disponible, es notablemente más incierta de lo que el estudio original por sí solo sugería.
Lo que encontró el estudio danés
Investigadores de Dinamarca usaron registros nacionales para identificar 5,589 casos de demencia y 55,890 controles sin demencia, emparejados por edad, en mujeres danesas de entre 50 y 60 años seguidas entre 2000 y 2018.
Encontraron que, comparadas con quienes nunca habían usado terapia hormonal, las mujeres que sí la habían recibido —específicamente la combinación de estrógeno y progestágeno— mostraban un 24% más de probabilidad de desarrollar demencia de cualquier causa y enfermedad de Alzheimer, incluso en quienes comenzaron el tratamiento a los 55 años o antes.
El riesgo aumentaba con la duración del uso: desde 21% para un año o menos, hasta 74% para más de 12 años de tratamiento. El aumento fue similar tanto para los regímenes continuos como cíclicos, y no se encontró asociación con el uso de progestágeno solo o estrógeno vaginal solo.
La advertencia que acompañó al estudio, desde el primer día
Es importante saber que la propia revista BMJ publicó, junto al estudio, un editorial de expertos independientes con una advertencia explícita: “las asociaciones observadas podrían ser artefactuales y no deberían usarse para inferir una relación causal entre la terapia hormonal y el riesgo de demencia. Estos hallazgos no pueden orientar la toma de decisiones compartida sobre el uso de terapia hormonal para los síntomas de la menopausia.”
Es decir, desde el momento de su publicación, la comunidad científica ya pedía cautela antes de sacar conclusiones definitivas — algo consistente con lo que los propios autores del estudio también reconocieron: al ser un estudio observacional, no puede establecer causa y efecto de forma directa.
Lo que ha mostrado la investigación posterior
Con más tiempo y más datos disponibles, el panorama se ha vuelto más matizado, no más alarmante:
Una revisión sistemática y metaanálisis publicado en 2025 en The Lancet Healthy Longevity, que combinó el estudio danés con otros 50 estudios adicionales (45 observacionales y 6 ensayos clínicos), encontró un riesgo combinado de apenas 1.12 (intervalo de confianza de 0.97 a 1.30) para el uso de terapia hormonal y demencia de cualquier causa — un resultado que, en términos estadísticos, no alcanza significancia, con un intervalo que “abarca tanto beneficio como daño, dejando el efecto incierto”, en palabras de los propios autores. La certeza general de esta evidencia combinada fue calificada como “muy baja”.
Otro estudio de gran tamaño realizado en el Reino Unido, publicado también en BMJ en 2021, con una metodología distinta a la danesa, no encontró mayor riesgo de demencia en general asociado al uso de las terapias hormonales más recetadas — solo un riesgo ligeramente mayor específicamente para Alzheimer en mujeres con más de cinco años de uso de la combinación estrógeno-progestágeno.
La Comisión Permanente de The Lancet sobre demencia, en su reporte de 2024, resume el estado actual del conocimiento de forma directa: existe evidencia limitada para respaldar el uso de terapia hormonal como forma de prevenir demencia, y sigue existiendo incertidumbre continua sobre la causalidad de cualquier asociación observada.
Por qué los estudios no coinciden entre sí: la “hipótesis del momento”
Una posible explicación para estas inconsistencias es lo que los investigadores llaman la “hipótesis del momento” (timing hypothesis): la idea de que el efecto de la terapia hormonal sobre el cerebro podría depender de si se inicia cerca del comienzo de la menopausia o años después de ella.
Ensayos clínicos como el Estudio de Memoria de la Iniciativa de Salud de la Mujer (WHIMS) encontraron mayor riesgo de demencia en mujeres que iniciaron terapia hormonal después de los 65 años, mientras que la evidencia en mujeres que la inician más cerca del inicio de la menopausia sigue siendo mixta y menos concluyente. Es una variable que ningún estudio individual, incluido el danés, ha logrado resolver por completo.
Qué significa esto en la práctica
Ninguna de estas fuentes recomienda evitar la terapia hormonal basándose únicamente en el riesgo de demencia — la propia revista que publicó el estudio original fue explícita en que sus hallazgos no deben usarse para tomar esa decisión.
Lo que sí existe es una pregunta científica legítima, todavía sin resolver, que amerita seguir investigándose antes de sacar conclusiones firmes en cualquier dirección.
Si estás considerando la terapia hormonal para tratar síntomas de la menopausia, la decisión debe tomarse junto con tu médico, sopesando los beneficios conocidos para los síntomas de la menopausia frente a los riesgos ya establecidos (cardiovasculares y de cáncer) — y con la información de que la pregunta sobre demencia, específicamente, sigue abierta y no debería ser, por sí sola, el factor decisivo mientras la evidencia siga siendo tan incierta.
Referencias
- Pourhadi, N., Mørch, L.S., Holm, E.A., Torp-Pedersen, C., Meaidi, A. (2023). Menopausal hormone therapy and dementia: nationwide, nested case-control study. BMJ, 381, e072770.
- Editorial acompañante en BMJ (2023) sobre el estudio de Pourhadi et al. — advertencia contra inferir causalidad.
- Menopause hormone therapy and risk of mild cognitive impairment or dementia: a systematic review and meta-analysis. The Lancet Healthy Longevity, 2025.
- Vinogradova, Y., et al. (2021). Use of menopausal hormone therapy and risk of dementia: nested case-control studies using QResearch and CPRD databases. BMJ, 374, n2182.
- Livingston, G., Huntley, J., Liu, K.Y., et al. (2024). Dementia prevention, intervention, and care: 2024 report of the Lancet standing Commission.

Deja un comentario