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Una anciana que vive sola
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La soledad de los ancianos es el precio por sobrevivir

Los ancianos no saben cómo canalizar la soledad y esta genera en ellos un comportamiento impulsivo y errado que los lleva a un estado depresivo

De jóvenes uno de nuestros mayores retos es vivir lo más que se pueda combinando experiencia y edad. Sin embargo, en la actualidad los ancianos pagan un enorme precio al sobrevivir tanto tiempo y es vivir en soledad. Pero ¿Vivir solo es igual a sentirse solo? Este tema ha tenido un fuerte impacto en la sociedad satanizando la longevidad a tal punto de convertirlo en una enfermedad.

Realmente uno nunca está solo, siempre comparte consigo mismo. Sin embargo, pocos logran descifrar esto creando en si un sentimiento de aislamiento y soledad que los lleva a la depresión. Incluso lo asocian a la tristeza, el desamparo y una fuerte sensación de angustia. Sabemos que por naturaleza los seres humanos somos sociables y debemos estar en grupos.

Pero ¿Por qué la soledad forma parte de nuestra naturaleza? Al nacer lo hacemos solos, y nuestro desarrollo personal se logra en soledad. El problema es que los ancianos no llegan con ese conocimiento ni estímulo tan importante.

Desde nuestra perspectiva creemos que hablar del tema a temprana edad y de manera constante puede marcar un importante punto cuando nos toque afrontar la vejez. [1]

¿Cómo lograr que los ancianos no se sientan solos?

La soledad no es algo bueno ni es algo malo, pero tampoco se puede interpretar como un problema. Lo que realmente impacta en este tema es su origen, la manera de afrontarlo y como lo percibimos. Estos tres elementos tienen el poder de enmarcarla y de impactar en nuestras vidas positiva o negativamente.

En el caso de los ancianos quienes nacieron en una época que es completamente diferente a la actual, el proceso de adaptación suele ser complicado. Su generación es más arraigada a las tradiciones, a lo monótono y lo habitual. Un pequeño cambio y tendremos a un anciano completamente solo. Últimamente, los geriátricos se han convertido en depósitos de personas olvidadas, no por sus familiares sino por sí mismos.

No es un tema sencillo de afrontar, ni mucho menos de solucionar, porque hay que entrar en la psiquis de cada paciente y entender su realidad. Esta situación se replica en el mundo y los efectos son más complicados cada vez.

En Japón, por ejemplo, buscan ir a prisión para no terminar solos en una casa. Prefieren pasar el resto de sus vidas sin libertad a estar en soledad.

Esto es lamentable pero entendible, considerando que ya pasó a ser un sentimiento que los debilita y los hace tomar intransigentes decisiones. Este tipo de acciones altera por completo nuestra vida diaria haciéndola dependiente y miserable.

En estos casos es fundamental visitar al psicólogo quien te ayudará a entender mejor la situación y afrontarla. No esperes a tener una vida compulsiva para visitar al experto. Acepta y prevé.

Excelentes iniciativas en el mundo para contrarrestar esta situación

La familia y las instituciones son de gran ayuda para que la situación no empeore.  Muchas organizaciones  gestionan la participación de adolescentes voluntarios quienes visitan los hogares de retiro para leerle libros a los ancianos residentes, esto genera sensibilidad hacia crecer y envejecer, esos voluntarios no le temen a envejecer.

La clave es aplicarlo cuando aún se está a tiempo, es decir, cuando somos jóvenes. La ayuda psicológica es necesaria para entender que la soledad no es un problema, pero si sentirse solo.

Cuando no sepas estar solo, simplemente es que no sabes estar contigo mismo, disfrutar de ti, tus ideas y tú mente. Este es quizás el reto que tienen las personas cuando estamos envejeciendo. Con la era tecnológica ya la soledad no será un problema, pero si la adicción. No es cuestión de buscar alternativas para dejar de sentirse sin compañía es aprender a entender, apreciar, aprovechar y administrar el tiempo contigo mismo.

Los adultos mayores de esta época no lo entienden y sumado a sus enfermedades llegan a complicar aún más las cosas. Una excelente propuesta en España se basa en crear comunidades más sólidas entre los ancianos para que tengan todo en un mismo lugar. La idea de esto está en aprender a vivir en soledad sin miedo, sin prejuicios y tomando lo mejor de unos minutos a solas. [2]

La psicología es quizás una excelente salida para que la soledad no se convierta en un castigo. Los profesionales en esta área podrán determinar que te hace sentir tan vacío cuando no tienes a nadie a tu alrededor, e incluso cuando la tienes.

Acudir a estos expertos nos facilita un encuentro con nuestro interior el cual siempre nos acompaña hasta en los momentos más difíciles. Lamentablemente no lo conocemos ni lo aprovechamos.

Bibliografía:
  1. Meyer, R. P., & Schuyler, D. (2011). Old age and loneliness. The primary care companion for CNS disorders, 13(2), e1–e2. doi:10.4088/PCC.11f01172 [PubMed]
  2. Phillipson, Christopher. (2018) Preventing social isolation in older people. doi: 10.1016/j.maturitas.2018.04.014 [Enlace]
Aarón J. Espinoza

Aarón J. Espinoza

El Licenciado Aarón J. Espinoza es Psicólogo Clínico.
EMDR Practitioner del EMDRIA de New York y
Coordinador Nacional de Apoyo Psíco Social de la Cruz Roja Venezolana.

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