La pubertad y sus cambios psicológicos

Cambios psicológicos en la pubertad

La pubertad es una etapa de transición crucial en la que, además de cambios físicos, se altera la psiquis de las personas. Entendamos mejor este proceso

Son numerosos los cambios que se destacan durante la pubertad y los aspectos físicos son los más notorios. Pero en la psiquis también ocurre una transformación a la que no siempre se le presta la atención suficiente.

Lidiar con el entorno, aceptar un nuevo cuerpo y otras repercusiones propiciadas por los cambios hormonales explican su agresividad, irritabilidad, inestabilidad emocional y un desbordante deseo sexual. Ahora bien, esto puede traer consecuencias psicológicas que los adolescentes asimilan tarde o temprano. (1)

Cambios físicos y psicológicos de la pubertad

Este es un proceso de metamorfosis por el que pasan las personas, en consecuencia, ocurren ciertos cambios; entre los cuales podemos resaltar:

Aumento de la musculatura y del peso

Se puede apreciar, especialmente en los hombres, un incremento de la musculatura, lo que puede ayudarles de manera positiva, puesto que ven que su apariencia es más atractiva y seductora. La preocupación por el aspecto físico genera ciertas sensaciones que en la niñez no se hacían presentes; por ejemplo, se experimenta curiosidad, temor, alegría y ansiedad por lo relacionado con el sexo opuesto. (2)

Las variaciones de peso, aumento del tejido adiposo y mamario, hacen que algunas féminas sean más vulnerables. Indudablemente, están las chicas que ven la oportunidad de destacar sus atributos; pero hay otras que lo asumen como algo negativo, puesto que no están conformes con su nueva imagen. Independientemente de la actitud que asuma la joven, sus padres deben apoyarle para que se adapte de la mejor manera posible.

Atracción por el sexo opuesto

Los niños no suelen prestar mucha atención a lo relacionado con la sexualidad. Psicológicamente en ese momento no se ven como un una figura atractiva, pero entrados en la pubertad, llega el estallido hormonal que altera por completo esa percepción.

En efecto, los chicos se sienten impulsados a relacionarse y conquistar a las jovencitas que llamen su atención. Asimismo, las mujeres demuestran mayor interés por los muchachos y hasta advierten temor y ansiedad al compartir con ellos. Eso sí, en ambos casos se activa el deseo sexual.

Emociones encontradas por el fin de la niñez

Algunos no saben cómo encausar la transición de niños a adolescentes, por el reto que significa enfrentarse a algo completamente distinto. Esa incertidumbre a lo desconocido puede influir en el comportamiento, tal vez actúen agresivos o quizá más bien se tornen tímidos, todo depende de la personalidad del individuo.

En todo caso, lo fundamental es procurar una buena comunicación con ellos y ayudarles a comprender la normalidad de este proceso. La estabilidad y protección que anhelan sentir no debe ser dada de forma invasiva; por el contrario, ha de ser paulatina de acuerdo con lo que demande y admita el propio adolescente.

Rebeldía ante los padres

En la pubertad los padres pasan a ser una especie de enemigos no declarados de los adolescentes. En cambio, el lugar de aliados y mejores compañeros lo ocupan los amigos; buscando así suplir la necesidad de ser aceptados en grupos de chicos contemporáneos y con quienes puedan compartir intereses comunes.

La buena noticia es que es factible lidiar con estas actitudes si se da espacio y se aprende a escuchar. Algunos padres se sienten excluidos y frustrados por las manifestaciones de rechazo o simplemente por ser ignorados; más sin embargo, es preciso decir que esto no será por mucho tiempo, para lo cual solo hay que ser pacientes.

¿Los padres pueden ayudar a hacer menos traumática esta etapa?

Lo adecuado es que acompañen al adolescente durante este proceso. Si no lo hacen ellos, serán susceptibles de ser manipulados por terceros y se corre el riesgo de que reciban una información inapropiada; cuyas consecuencias muy probablemente se reflejarán en conductas perjudiciales.

Una forma de ayudarlos es hablándoles de sexo. Aunque para muchos esto sea un tabú es necesario hacerles de su conocimiento que es algo “normal”. Si un hijo manifiesta curiosidad por el tema, es oportuno preguntar ¿Qué quieres saber? Este es el momento ideal para darle a conocer los peligros a los que se expone si se hace de forma irresponsable, como el embarazo precoz y el contagio de las enfermedades de transmisión sexual.

Por otra parte, hay que saber apoyar sus decisiones con respecto a las actividades que desean desarrollar. Llegado el momento en el que están descubriendo su vocación, no podemos interponer nuestras preferencias, sino que toca respetar y respaldar en la medida de lo posible lo que ellos se propongan. Por supuesto, es admisible sugerir ideas y formas de hacer realidad esos proyectos; pero hay que dejarlos que se desempeñen en lo que les guste.

En cuanto a otros temas complejos como las drogas o los vicios, hay que abordarlos con astucia. En lugar de hacer prohibiciones autoritarias o extremar la vigilancia, es recomendable conversar con ellos para que estén conscientes de cómo todo eso puede truncar o afectar su juventud.

Hablar con un tono amigable, invitarlos a ver películas que reflejen los resultados de una vida desordenada, exponer casos cercanos que hayan terminado muy mal, son mecanismos que suelen ser efectivos.

De todo lo antes mencionado, se puede concluir que es una etapa difícil para los jóvenes y para sus padres. Entender este proceso de cambios psicológicos y físicos simplifica el trayecto; por lo que, los adultos tienen un rol crítico en la conducción acertada de tal transición. Es vital crear un fuerte vínculo de comunicación y, de ser necesario, no escatimar en buscar ayuda profesional.

Bibliografía:
  1. Según la OMS (Organización Mundial de la Salud) la adolescencia es el período que abarca de los 10 a 19 años. La pubertad o adolescencia inicial es la primera fase y llega hasta los 14-15 años, momento en el que el período de cambios físicos culmina con la capacidad reproductiva del adulto. [Link]
  2. En la pubertad se lleva a cabo el proceso de cambios físicos, en el cual el cuerpo del niño o niña adquiere la capacidad de la reproducción sexual, al convertirse en adolescentes: [Link]

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