Mente Asombrosa - Literatura, reflexiones y cultura
Persona sintíendose sola

Estar solo no es lo mismo que sentirse solo

En una encuesta realizada hace aproximadamente una década por la Universidad de Stanford se constató que año tras año el porcentaje de personas que se sienten solas y aisladas aumenta alrededor de un 3%. Piensa en lo que eso significa.

Publicidad

Persona sintíendose sola

¿Hay personas que quieren sentirse solas? ¿Puede la soledad conducir a una enfermedad mental? ¿Estar solo y sentirse solo son lo mismo? ¿Sentirme solo significa que estoy solo? Estas son algunas de las decenas de preguntas que las personas consciente o inconscientemente se hacen todos los días, la mayoría de las veces sin poder obtener respuestas. ¿Por qué?; porque simplemente no son expertos en tener estas respuestas.

¿Qué significa la soledad?

Empecemos las cosas desde el principio. La sociedad humana ha asociado la soledad con la tristeza, con algo indeseable. Si nos enteramos de alguien que pasa tiempo a solas, los primeros sentimientos que surgirán serán tristeza, compasión, tal vez preocupación. Pero estar solo no significa necesariamente que uno se sienta solo. Esto suena contradictorio al principio, pero no lo es. Por qué; porque hay una gran diferencia entre soledad y sentirse solo.

Hay personas que naturalmente no quieren estar cerca de otras personas y hay personas que tienen la necesidad opuesta. El hecho de que una persona esté rodeada de otras personas no significa automáticamente que no se sienta sola. Estos son temas que los terapeutas escuchan con bastante frecuencia.

La gente a menudo equipara «estoy solo» con «me siento solo». Sin embargo, estar solo y querer pasar tiempo contigo mismo porque eso es lo que necesitas, no significa que te sientas solo. Por otro lado, sentirse solo por circunstancias, situaciones o malas decisiones es una historia completamente diferente.

Publicidad

¿Cuáles son las primeras frases que escuchamos respecto a la soledad?

“Nadie me entiende, todos malinterpretan lo que digo, me siento solo, no tengo con quien hablar como quiero…” son solo algunas de las frases que expresan la soledad, como una situación desagradable. El hombre necesita la soledad, sin embargo, para recargarse física y mentalmente para estar sano. El tiempo que nos tomamos para entender nuestros pensamientos, entender nuestras necesidades y poder poner en orden nuestras prioridades es muy importante.

Lo primero que nos preguntamos cuando nos sentimos solos es «¿por qué me siento así?». La soledad nunca viene sola. Ella trae a sus «amigos» con ella. Tristeza, preocupación, miedo, ansiedad, inseguridad, decepción. Y cuando estos sentimientos negativos llegan a nuestra vida, hay una razón por la que vienen. Suelen venir a recordarnos que hemos descuidado algún aspecto de nosotros mismos, alguna necesidad ha quedado insatisfecha. La razón número uno por la que las personas se ven impulsadas a la soledad es esta:

Piensan que están haciendo o diciendo algo malo cuando alguien se aleja de ellos. Entonces su primera opción es el aislamiento para no tener que volver a sentir el sentimiento de rechazo. De hecho, consideran que el aislamiento fue su elección.

En este punto voy a preguntar algo…

¿A qué personas no les gusta estar solas y quieren tener gente a su alrededor todo el tiempo?

Probablemente, a los que no se quieren a sí mismos y les asustan sus propios pensamientos.

«Si quieres comenzar a amarte a ti mismo, comienza a hacer ahora lo que dejas para más adelante

Comienza con la autoobservación

Entonces, si quieres comenzar a amarte a ti mismo, comienza a hacer ahora lo que dejas para más adelante. Sueños que pospones con todas las excusas imaginables como si alguien te garantizara que ese «luego» estará ahí esperándote por siempre. Pero no hay garantías. Si quieres vivir en el “ahora” un ensayo de vida que guardas para después, para la “buena parte de la vida”, entonces quizás te quedes en ese ensayo para siempre.

Para hacer esto, sin embargo, requiere tiempo, tiempo de estar a solas contigo mismo. Escucha tus pensamientos, acepta tus sentimientos, comprende y define tus necesidades y respétalas.

Publicidad