Mente Asombrosa
Persona con ansiedad y los cambios en su forma de ser
Inicio » Personalidad » La ansiedad puede transformar nuestra forma de ser

La ansiedad puede transformar nuestra forma de ser

La forma de ser de las personas depende de las influencias que tengan por parte de su entorno. Conoce como la ansiedad puede transformarla

Nuestra forma de ser está regida por patrones de conducta, sentimientos y pensamientos que adquirimos mediante las experiencias vividas. La variación de esta puede verse afectada por diversos contextos. Uno de ellos es la ansiedad, que, en muchas ocasiones, es la que puede dominarnos psicológicamente.

Publicidad

Cuando los niveles de neuroticismo son elevados se tiende a sentir preocupación, miedo, desconfianza y tensión que afectan la estabilidad la forma de ser. Esto genera inestabilidad emocional, psíquica y sentimental desequilibrando la capacidad de respuesta ante cualquier situación.

¿Qué relación existe entre la forma de ser y la ansiedad?

Estas se relacionan directamente porque una afecta a la otra, al punto tal, de que se sufren trastornos que si no se tratan a tiempo pueden ser perjudiciales tanto para quienes los padecen, como para los que se encuentran alrededor. En la mayoría de los casos, la ansiedad limita a sobrellevar circunstancias amenazantes de forma serena.

Según algunos especialistas, los rasgos de ansiedad se relacionan también con la carga genética, lo que hace considerar que si algún familiar lo ha padecido es más probable desarrollar esta patología que en aquellos que no tienen este factor.

Por otra parte, es muy importante saber diferenciar el rasgo del estado de ansiedad. El primero es la capacidad de percepción ante cualquier hecho y el segundo es el estado emocional que genera circunstancias las no amenazantes.

Publicidad

Trastornos relacionados con la forma de ser

La gran mayoría de los pacientes que tienen trastornos de personalidad, es a consecuencia de la ansiedad. Este problema es un patrón inflexible de comportamiento exagerado que se presenta generalmente en adolescentes y en adultos que han sufrido algunos episodios amenazantes.

Para generar un diagnóstico certero es mejor que el especialista haga un estudio del comportamiento. Por ejemplo, las personas introvertidas pueden desarrollar fobias sociales que les impide relacionarse como lo haría una persona común.  Además del trastorno de ansiedad generalizada y el de angustia, la ansiedad puede generar TOC (trastorno obsesivo compulsivo)

La forma de ser puede afectarse por los siguientes trastornos

Para entender cada uno de ellos podemos conceptualizarlos de la siguiente manera:

TPE (trastorno de personalidad evitativa)

Se hace presente cuando se inhiben socialmente y se tiende a ser incompetente ante el escrutinio de los demás. Sienten miedo de no ser aceptados y se crean falsos escenarios de rechazo.

TOC (trastorno obsesivo compulsivo)

La sensación de control es lo que embarga a quienes lo padecen. Se preocupan constantemente por el orden y tener todo a la perfección, e incluso, establecen reglas, horarios y listas que deben cumplirse al pie de la letra para sentir seguridad.

En los casos más agudos no hay flexibilidad en el control, a tal punto que pueden tardar horas en hacer solo una cosa. Rechazan categóricamente los cambios y les cuesta someterse a otras costumbres.

Personalidad al límite

Se tiende a sufrir de inestabilidad en las relaciones interpersonales. No son capaces de abandonar a sus parejas, aunque se encuentren en una situación de riesgo. Pueden ser impulsivos en los gastos, abusos, alimentación, sexo, entre otros. La mayoría de todos estos se adquieren en la infancia y no son definitivos pueden modificarse con psicoterapia.

Cosas que deben evitarse al convivir con una persona con ansiedad

Existen comportamientos que, si bien es cierto que las personas sanas ven como sencillas, a los pacientes con ansiedad se les hacen bastante molestas. Por lo que es bueno evitarlos.

Decir “cálmate” puede alterar aún más la ansiedad, no es que no quieran controlar su forma de ser, es que sencillamente no pueden. Es por ello por lo que es mejor usar un vocabulario compasivo que les haga entender que estamos de su lado.

Los ataques de ansiedad no avisan por lo que no es correcto decir que son inoportunos. Los pacientes se debilitan tanto física y psicológicamente y merecen la comprensión de quienes se encuentran a su alrededor. En estos casos es mejor evitar burlarse o gritarles si se presentan.

En tal sentido, la amplificación de un simple miedo en los ansiosos puede ser algo común. El ver a un insecto o exponerse a una situación común, como cruzar la calle, puede generar tal pánico que les paraliza. Decir, “eso no te va a hacer daño” o “es un simple insecto” no calmará al paciente. Por el contrario, se incrementa el sentido de inseguridad.

Es determinante destacar que para convivir con un ansioso patológico no se debe caer en la empatía con respecto a los miedos. Por el contrario, es mejor aprender a sobrellevar las situaciones con inteligencia. Para tener herramientas concretas es preciso visitar a un especialista en psicología para que dé los pasos correctos a ejecutar ante los ataques en situaciones extremas.

El estrés y la ansiedad no son la misma cosa

Bajo ciertas circunstancias es probable que se pueda confundir el estrés con la ansiedad. Aunque pueden tener cierto grado de relación no son lo mismo. El primero se diferencia por el origen que es cuando se sienten incapaces para realizar una tarea en específico. El segundo es la reacción ante un hecho que puede poner en riesgo la vida o salud de las personas.

Del mismo modo, el estrés es un síntoma que se hace presente ante la ansiedad y no es constante suele desaparecer cuando la actividad a ejecutar es finalizada. Por el contrario, la ansiedad modifica la forma de ser, de reaccionar y de relacionarse con los que se encuentran alrededor.

Concluyendo, la forma en la que nos comportamos y asumimos algunas cosas puede ser contundente a la hora de desarrollar nuestra forma de ser. Es indispensable conocer cuáles son las posibles causas y establecer soluciones si, a raíz de un estímulo negativo, nos convertimos en una mala influencia o una persona diferente a nuestros principios.

Publicidad